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Características de los niños de alta demanda e hiperactivos

Todos los niños son demandantes

Los niños son naturalmente activos y demandantes, algunos más que otros. Para tranquilidad de las mamás y papás esto no lo debemos considerar un motivo de preocupación. Lo más habitual es que sea una parte normal del desarrollo o la personalidad del niño.
En el caso de que los maestros u otras personas del entorno cercano intenten expresarte amablemente que han detectado un comportamiento preocupante de tu hijo, o si hay otros problemas presentes, lo recomendable es actuar para poder saber que esta pasando.

Una de las principales diferencias entre un niño normalmente activo, un niño de alta demanda, los cuales ponen una gran energía en todo lo que hacen y uno con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, conocido como TDAH, es que este trastorno realmente interfiere con la capacidad del niño para funcionar con normalidad, llevarse bien en la escuela y en situaciones sociales.

Para determinar si un niño tiene o no el trastorno, un médico examinará una larga lista de comportamientos, no solo un par. El TDAH se puede sospechar cuando muchos de estos comportamientos ocurren con frecuencia, no solo ocasionalmente, y cuando se consideran inadecuados para el nivel de desarrollo del niño.

 

¿Qué se define como niño de alta demanda (AD)? ¿Cuáles son los síntomas?

Temperamento

Cada niño viene a este mundo con un temperamento diferente. Su personalidad se desarrolla a medida que su temperamento afecta a las personas que le rodean y ello va definiendo su comportamiento. Si queremos hacer una analogía y pensar en el cerebro como una computadora, el temperamento es el hardware, mientras que la personalidad son los programas que usa. Los padres pueden afectar la personalidad y el comportamiento, pero tienen poco control sobre el temperamento. El niño de alta demanda llega a este mundo con diferentes necesidades y su personalidad se determinará por diferentes causas.
El concepto fue acuñado por el Dr. Sears, quien fue el primero en hablar de High Need Child, lo que se tradujo posteriormente como niños de alta demanda, aunque en realidad la traducción sería algo así como niños de máximos cuidados o necesidades.

Es muy posible que quiera estar en brazos todo el tiempo, que no duerma mucho tiempo o que prefiera a una persona sobre otra. Puede mostrar impaciencia o experimentar ansiedad o enojo cuando no se satisfacen sus necesidades.
Suelen consumir estímulos y actividades a gran velocidad, lo que hace que su problema sea que se aburren con rapidez, cuando piensas que tienes un plan de juegos estructurado, hoy está encantado pero mañana quizás ya no le preste atención.

Por ejemplo, cuando no hacen una tarea no es porque no puedan completarla. Serían de hecho capaces de acabarla mucho más rápido que la mayoría. Pero no la hacen porque no les motiva.

Intensos

Estos niños desde bebés ponen más energía en todo lo que hacen que el resto de los niños normalmente. Lloran con fuerza, se alimentan vorazmente, se ríen con entusiasmo y protestan con más fuerza si sus necesidades no se satisfacen a su manera.
Extraen toda la energía de los padres cansados, y luego, aún quieren más, a veces cuando estos padres están realmente exhaustos, es como si el niño percibiera el punto de ruptura y retrocediera un poco. Probablemente no habrá días libres, pero algunos días serán menos difíciles que otros.

Muy activos

Los niño de AD suelen tener hipertonía, los músculos están normalmente tensos y listos para funcionar y la mente de los niños con alta necesidad rara vez están relajados o quietos. Ya desde recién nacido, se puede sentir el nervio en él, por ejemplo ya desde bebés odian ser envueltos. La mayoría de los bebés, incluso algunos de AD parecen estar a gusto envueltos en una manta, pero lo normal en estos niños se nieguen a quedarse inmóviles de ninguna manera.

Alimentación frecuente

Podemos decir que la palabra «horario» no está en el vocabulario del niño con AD. Estos niños tienden a alimentarse con mucha frecuencia.
Desde el principio, estos bebés inteligentemente aprenden que el pecho o el biberón no solo son una fuente de nutrición, sino también una fuente de confort.

Exigente

Los niños de AD no solo piden alimentación y agarre, lo exigen en voz alta. Esta característica, más que cualquiera de las otras, presiona los botones de los padres, haciendo que se sientan manipulados y controlados.
Con el tiempo y al darse cuenta que puede confiar en sus cuidadores, eventualmente aprenderá a hacer sus demandas de una manera más aceptable socialmente, en lugar de hacerlo de manera abrumadora.

Sueño corto e intermitente

Los niños con AD muy a menudo no puede relajarse solos. Estos bebés necesitan ayuda para quedarse dormidos. Deben aprender a confiar en sus padres para comenzar a manejarlo. Esto les ayudará a aprender a relajarse por sí mismos. Dejarlo llorar para dormir no es una buena manera de enseñarlo a relajarse. La mejor manera de que un bebé aprenda a relajarse y quedarse dormido es que sus padres entiendan su comportamiento y sepan ayudarlo a encontrar las claves para inducir el sueño. Una vez que el niño aprende a relajarse solo, las noches serán más fáciles para toda la familia.

 

Características de niños con hiperactividad con déficit de atención (TDAH)

Mientras que muchos niños con TDAH son muy enérgicos, la alta energía sola no es suficiente para justificar un diagnóstico. De hecho, los niños con algunas formas de TDAH no tienen mucha energía. Puede, por ejemplo, manifestarse en baja energía combinada con falta de atención y otros síntomas.

Entonces, ¿cuándo un niño con mucha energía puede ser diagnosticado con TDAH?
Para el diagnóstico, un niño debe tener un problema crónico y generalizado con su capacidad para regular el nivel de actividad, así como un impedimento en su capacidad para inhibir y controlar los impulsos. El deterioro del funcionamiento o el aprendizaje es la clave para diferenciar el TDAH infantil de la actividad normal.

Pero la hiperactividad y los otros síntomas primarios, la impulsividad y la falta de atención son, en realidad, solo la punta del iceberg para los niños que tienen TDAH. Puede haber impedimentos adicionales que pueden no ser tan obvios.

Los niños con TDAH a menudo tienen dificultades para procesar la información. Con el ejemplo hiperactivo, es posible que la persona tenga problemas para reducir la velocidad suficiente para procesar la información con precisión. Esto puede crear problemas en el aula de la escuela donde se espera que los estudiantes tengan sentido y respondan a la instrucción de manera rápida y precisa.

Los niños con TDAH se sienten frustrados y abrumados muy fácilmente y tienen problemas para regular sus emociones. Estos síntomas pueden interferir con las relaciones sociales, lo que conduce a una sensación de aislamiento y baja autoestima.

Estos niños también tienden a ser menos maduros en el desarrollo que sus compañeros de la misma edad. Por lo tanto, un niño de 11 años con TDAH puede comportarse más como un niño pequeño que como un adolescente en alza. Esto significa que incluso como adolescentes, pueden carecer del juicio que necesitan para tomar decisiones sobre las amistades, la toma de riesgos y las actividades potencialmente dañinas.

Síntomas del déficit de atención:

– No presta atención a los detalles.

– No sigue las instrucciones.

– Tiene problemas para organizar actividades y mantener la atención en las mismas.

– Se distrae fácilmente, no parece escuchar cuando se le habla.

– Intenta evitar tareas que requieran un esfuerzo mental sostenido.

– Es a menudo olvidadizo, suele perder cosas.

Síntomas de hiperactividad y comportamiento impulsivo:

-Tiene problemas para permanecer sentado, se levanta a menudo

– Corre cuando no es apropiado.

-Tiene problemas para jugar en silencio.

-Está a menudo en el camino.

– Deja escapar las respuestas antes de que una pregunta haya sido completada

– Tiene problemas para esperar su turno

– Interrumpe o entromete a los demás.

La evaluación de un médico implicará lo siguiente:

– Un historial familiar completo, porque el TDAH tiende a darse en familias.

– Un historial completo de la salud del niño y un examen físico para descartar otras afecciones con síntomas similares.

– Un cuestionario o test detallado sobre el comportamiento del niño, para que lo llenen al menos tres adultos que lo conocen bien (padres, maestros y otras personas de su entorno cercano).

– Observando el comportamiento del niño, su forma de interactuar.

 

Similitudes y diferencias entre el TDAH y un niño de alta demanda

Si tu hijo está siempre enérgico y le resulta difícil quedarse quieto, es posible que muestre algunos de los síntomas del TDAH. Pero si él también es capaz de controlar sus impulsos y emociones, prestar atención y responder adecuadamente en la escuela y en el hogar, es probable que solo sea un chico energético. Los niños de alta demanda como los que tienen TDAH son hiperactivos, lo que todo padre puede decir, agotadores.
Los niños de alta demanda tienen una capacidad de centrar su atención incluso por encima de lo normal. Cuando se empeñan en un objetivo es muy complicado que lo abandonen.
Los niños de AD tienden a corren de cabeza hacia su objetivo, aparentemente ajenos a todo lo que encuentran en su camino. La impulsividad que puede meter en problemas a un niño de alta demanda, también lo lleva a un nivel de creatividad hacia el cual otros niños no pueden aventurarse. La clave es ayudarlo a conducir esos impulsos con más cuidado.

Los niños hiperactivos con déficit de atención (TDAH) son mucho más conocidos que los de alta demanda. Hay varios motivos para ello. Uno es que parecen ser más frecuentes. Otro motivo es que como los niños con TDAH pueden tener tratamiento farmacológico, las empresas que comercializan el tratamiento se han esforzado en dar a conocer el TDAH.

Si bien los síntomas centrales que definen el TDAH pueden incluir hiperactividad, junto con la impulsividad y la falta de atención, no todos los niños con TDAH tendrán estos síntomas de la misma manera o en el mismo grado. Ciertamente verá cambios en la forma en que se manifiestan o se presentan los síntomas a medida que un individuo se mueve a través de diferentes etapas de la vida. Los problemas con el TDAH a menudo aparecen en entornos fuera del hogar, donde un niño está fuera de su zona de comodidad normal.

Entonces, como puedes ver, para diagnosticar a un niño con TDAH, hay mucho más involucrado que simplemente estar activo y lleno de energía. Sin embargo, si le preocupa el desarrollo de su hijo, siempre es una buena idea consultar con su pediatra.

Si su médico no encuentra ningún problema, se irá con tranquilidad. Pero si el médico diagnostica TDAH, hay muy buenos tratamientos e intervenciones disponibles. Encontrarlo a una edad temprana le permite brindarle a su hijo el apoyo que necesita para tener más éxito en la escuela, las relaciones sociales y la vida.

 

Dos consejos que pueden ayudar con cualquier tipo de niño, pero que con los AD y TDAH, podemos decir que son imprescindibles

Organizarse

Intenta ayudar al niño a ganar control organizando su tiempo y ambiente. Esto significa crear un horario con el que todos puedan vivir. Un horario ayuda a los niños a saber qué esperar. Les da una sensación de control para saber cuándo cambian las actividades. De la misma manera, un ambiente limpio y organizado ayuda al niño a mantener un registro de sus posesiones. Los niños aprenden el hábito de poner las cosas en el mismo lugar todos los días. Esto evita la ansiedad y el correr de última hora en busca de libros, zapatos y otros accesorios.

Buena comunicación

La comunicación es clave tanto para entender como para guiar a tu niño de alta demanda. Asegúrate de que cuando hablas con él, tenga tu atención. Haz contacto visual con él y habla con claridad. Si tienes instrucciones para darle, pídele que te lo repita para asegurarte de que lo entiende completamente. Recuerda que la comunicación fluye en ambos sentidos. Anímalo a hablar sobre su día y sus sentimientos. A algunos niños hiperactivos les puede resultar más fácil hablar mientras hacen algo simple y repetitivo, como lavar platos o doblar medias.

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada persona es diferente por lo que para establecer un diagnóstico y un tratamiento es indispensable que acudas a su pediatra.

 

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solution

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Actualizado: 2019-09-04

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