¿Cómo saber si estoy lista para ser mamá después de mis 30s?

La maternidad es una de las etapas más hermosas y hemos hablado de todos sus retos, sus aprendizajes y las mil responsabilidades que se adquieren con ello. Aquí, te traemos una guía para encontrar respuestas que te lleven a saber si estás lista para ser mamá después de tus 30 años.
A veces parece que todo el mundo da por hecho que seremos mamás e incluso empieza la presión social por todos lados, esto es mucho más frecuente para nosotras como mujeres, ya sea después de que nos casamos o cercanas a nuestros 30s, existe un discurso que habla sobre el ciclo de la vida, como si tuviéramos que cumplir con requisitos y hay otro que nos menciona el tema de nuestra salud y capacidad reproductiva.
Aunque lo que está detrás es una normalización a lo largo de la historia de dar por hecho que todas queremos ser madres o lo seremos, esto porque antes era lo más común, sin embargo, estamos en otro momento de vida diferente, uno que nos permite cuestionar si deseamos o no maternar y la manera en que queremos hacerlo, así como el momento.
Recuerda que quien tiene la última palabra eres tú porque se trata de tu cuerpo y tu historia, no hay egoísmo tampoco en postergar o en repensarlo. Empecemos esta bonita reflexión sobre maternar y para hacerlo te voy a pedir que vayas por papel y pluma o abras un documento en tus notas o computadora para ir respondiendo a profundidad cada área.
¿Qué expectativas y cuestionamientos te has hecho sobre ser mamá?
Ya sabemos que desde pequeñas nos han enseñado a cuidar del otro, que somos las primeras en tener estos juguetes de bebé, que también traemos de un lado a otro nuestros peluches y con los años somos nosotras quienes solemos tener bastante conocimiento sobre los cuidados y muchas veces damos por hecho que es posible que llegue en algún momento. Sin embargo, es momento de cuestionarlo todo, por ejemplo, hablemos de expectativas y ve respondiendo:

¿Qué espero de tener un embarazo? ¿En qué porcentaje en este momento me gustaría?¿Qué miedos me genera pensarlo?¿Por qué? ¿Cómo podrías acompañar o solucionar esos miedos para que disminuyan?
¿Quiénes me cuestionan constantemente sobre esto o me dicen que debo hacerlo? ¿Qué se espera de mí como mamá? ¿Qué te han dicho sobre la importancia de ser mamá como una meta? ¿Qué me emociona de ser mamá?
¿Qué espero de la relación con mi hijo/a? ¿Son expectativas que solo puedo cumplir con un hijo/a?
¿Si no tuviera un hijo/a, cómo imagino mi vida o un día cotidiano?¿Me agrada o desagrada? Si tuviera un bebé o un hijo ¿Cómo me imagino un día cotidiano o la propia vida? ¿Alguno te gustó más que otro?¿Te dio más tranquilidad y plenitud? ¿Te sacó una sonrisa más enorme aunque generó temores pero te hizo feliz?
Estas preguntas te van a regalar una guía inicial para iniciar por identificar qué tanto eres tú pensando en este tema y qué tanto se trata de las personas a tu alrededor, es una manera de calmar la mente y quedarte únicamente con tu voz en la decisión. Iniciamos explorando qué es aquello que te emociona y también cuáles son tus temores, en ese sentido, qué necesitas para sentir seguridad. Después repasarás todo lo que sabes de la maternidad, desde qué esperas de ti hasta qué esperan personas cercanas o la propia sociedad, esto ayuda a observar a qué te vas a enfrentar así como a la manera en que podrías hacer frente a tus círculos cercanos.

Una vez claro, pensaremos en la expectativa que genera tener un hijo o hija, por ejemplo, hay personas que consideran que es una forma de trascender, otras de sentir compañía, algunas otras de reforzar la relación en pareja o hay quienes mencionan que encontrarán a su mejor amigo o amiga, incluso hay quienes solo desean ser testigos del crecimiento de alguien y crear un proyecto en pareja. Sea cual sea tu respuesta hay que tenerlo muy claro, sobre todo hay que plantear la siguiente pregunta:¿Solo puedo cumplirlo teniendo un hijo/a? Hablar de esto es muy importante porque al final la expectativa es algo que verás cumplirse o no en compañía de otro ser humano, por lo que debemos darle la menor carga posible y asumir nuestros deseos sabiendo que puede o no ser posible, aunque será la idea, debemos idear formas en que depositemos esos deseos esparcidos en diferentes áreas, para que la relación con los hijos se mantenga intacta y pueda fluir adecuadamente.
De igual manera pensar en esas otras posibilidades te ayudará a plantear que tanto deseas ese bebé, es decir, si ni juntando todas las alternativas sientes que existiría la plenitud en ti, pues entonces vamos más hacia un sí, pero si te planteas otra opción que te hace igual de feliz, es posible que sea necesario seguir repensando. Ahora lo que sigue con esa serie de preguntas es pensar en la vida sin un pequeño y pensar en cómo sería, si logras imaginarla o si sientes que le haría falta algo y pensarlo con un niño, aquí verás todos tus significados en la vida, podrás imaginar sensaciones, aspectos a tu alrededor, desde aquí vamos a ir figurando tu respuesta o tendencia.
¿Cómo va tu proyecto de vida a corto plazo?

Es posible que si estás aquí una o no sabes si quieres un bebé en general o si lo quieres pero no sabes si ahora. Sea cuál sea la respuesta, piensa en tu proyecto de vida. Haz una lista de condiciones en las que te encuentras, cuáles son tus sueños y en qué tiempos los ves. Coloca de un color aquellos que te son mucho más importantes y cuáles no tanto, piensa en planes a 1 año, 5 años y 10 años. ¿Dónde te observas y de qué maneras? Recuerda que aunque puede ser cansado porque sería un cambio y una responsabilidad enorme un bebé no tiene porque ser un impedimento, todo lo contrario, por lo que si observas que hay aspectos que son importantes para ti y de plano no podrían cumplirse eso es un puntito menos al menos para este momento, es ahí donde puedes pensar en qué momento tendrías más posibilidades de hacer frente a todos los aspectos de forma más ordenada y disfrutando cada aspecto. Esto incluso si quieres ser mamá te ayuda a planearlo, trabajar para llegar a esa especie de estabilidad. De igual manera es posible que observes que simplemente no coincide con tu plan de vida y eso también es válido.
¿A qué estás dispuesta y a qué no, cuáles son tus no negociables?

Esta es una de mis preguntas favoritas para explorar la maternidad. Toda decisión en la vida es una negociación, sueltas y obtienes otras cosas, creas experiencias increíbles, pero a su vez también pierdes otras. Sinceramente no es que una decisión sea mejor que otra, simplemente para cada persona en particular hay cosas que son más valiosas que otras y es válido. Entonces, para responder si estás lista para ser mamá ahora pensemos en esos negociables y no negociables, es decir, que del día de hoy y en tu plan de vida puede modificarse a cambio de experiencias como mamá.
Si tus respuestas no se ven claras literalmente escribe tu rutina, qué aprecias un montón, y pregunta a mamás jóvenes qué cambio en su vida, eso te dará una guía, pregunta a las más que te sean posible, pregunta sobre esos aspectos que te interesan, inicia la conversación inocentemente desde ¿Ahora cuánto duermes?¿Cuántos libros lees con tu bebé? etc., ¿Qué crees que te ayudaría a poder tener una cita a la semana con amigas?
Recuerda que cada caso es único, puedo que tú cuentes con aspectos que apoyen y te lo puedan permitir, entonces, explora lo que lo impide y sus posibilidades, de igual manera piensa a qué estás dispuesta, por ejemplo, si para ti algo que no puede faltar o no puedes negociar es trabajar 8 horas de las cuales al menos 1 es de videollamada cien por ciento presente, identifica si podrías, de qué formas, cómo te las arreglaría, quiénes te apoyarán y si estarías o no dispuesta a este ritmo de vida a cambio de su compañía, y de criarlo. Sé que son preguntas algo fuertes, pero recuerda que no hay egoísmo aquí o romanticismo, estamos viendo ambas partes y es importante que de una vez observes cuáles son tus significados.
¿Qué pasa con tu red de apoyo?

Esto también es indispensable para repasar porque aunque como mamá podemos con todo, la realidad es que no deberíamos poder solas, lo ideal es criar en tribu, es decir, acompañadas y cuidadas a la vez, la maternidad puede ser hermosa pero también si no cuidamos mucho la distribución de tiempos y responsabilidades puede llevarnos al agotamiento. Piensa en quienes te ayudarán cuando tengas que salir, o cuando estés trabajando, o incluso cuando necesites un descanso de media hora para dormir y volver a maternar con todo el amor y paciencia.
Esto lo vas a unir al punto anterior, para hacer más realista tu visualización. De igual manera recuerda que quienes estarán en la vida del bebé de una u otra manera tendrán relación con su educación, entonces piensa con quiénes deseas dejarlo y con quiénes no, qué límites tendrás que ponerle, cómo crees que lo tomará, qué alternativas de redes de apoyo deberás buscar, etc.
¿Cuáles son tus planes a nivel económico y vivienda?
Ahora si contamos con todas las expectativas y medio ya identificamos algunas de las necesidades que tendremos es momento de pensarnos cuáles son tus planes financieros, cómo te encuentras en cuanto a estabilidad económica, qué posibilidades tienes de ahorro. Esto es una manera de hacer un plan para que cuando llegue el momento tengas la mayor tranquilidad y no te quedes con ganas de vivir ciertas cositas. Te recomiendo que entres a ver ropita, cosas básicas, costos médicos o planes en sistemas públicos si es el caso y pienses en la temporalidad para lograrlo, es posible que así sepas que puedes estar lista dentro de un año o incluso que ya sea momento.
De igual manera toma en cuenta el tema de la vivienda desde gastos de renta como de localización, piensa si es la zona en la que deseas criar a tu bebé o si deseas mudarte y si sí en cuánto tendría que ser. Todo eso aunque parezca adelantado te ayuda a tener las cosas más claras, mejor aún te permite poner acción a la situación.
¿Cómo te sientes emocionalmente y cuál es la relación contigo?

A veces necesitamos darnos un pequeño clavado en nuestras emociones, pensar en tener un bebé es aperturarnos a vivir todas las emociones al mismo tiempo, entonces, recuerda que cada cambio traerá consigo cuestionamientos hacia ti misma, tu forma de pensar y sentir, entonces, lo ideal es entrarle a esta etapa con todo bien analizado, conociéndote bien. Para empezar aquellas situaciones que sabes pueden volverse más tensas o pesadas bajo entres y cansancio, por ejemplo, piensa en cómo crees recibir los cambios en tu cuerpo, qué tan seguido sientes que de repente te dan bajones emocionales y cuáles son las razones, qué tal tus relaciones personales, tus significados sobre el éxito en la vida, el tema laboral, etc.
Todo eso hay que tenerlo ya un poco trabajado para que no se nos acumule en un momento que puede ser de mayor vulnerabilidad por tantos cambios. En caso de que sea un momento en el que no te sientas muy bien yo te recomiendo que trabajes eso primero para que estes lista para recibir esta decisión en tu vida, sobre todo porque aunque existe el mito de que los bebés pueden darle sentido a la vida o mejorar todo, la verdad es que no lo sabemos, a veces esa luz que brindan puede no tener nada que ver con lo que ya sentíamos y puede que simplemente no lo solucione, quitandonos oportunidades importantes de convivencias o para rescatar los pequeños detalles y disfrutar por completo. Ojo, no decimos que debes estar en el mejor momento de vida, porque puede que no exista ninguno perfecto, pero sí puedes buscar que dentro de tus posibilidades sea lo mejor para ti y ese bebé. Recuerda que el acompañamiento emocional siempre será importante, por lo que te recomiendo que acudas con un profesional de la salud, como un psicólogo.
¿Cómo te sientes de salud y qué dice tu chequeo?
Tu cuerpo va a sostener un montón de cambios necesarios para crear vida, en caso de desear tener un hijo/a biológico, por lo que debes ser paciente y también priorizar tu salud, porque aunque es un proceso natural y biológico, a travesarlo requiere de mucho, hay que ver qué te indica, si está listo o no. Acude a tus chequeos y busca ginecólogas que sean respetuosas con tu proceso, que en lugar de presionar por la edad te muestren qué hacer para mantener la salud adecuada y lograr el mejor embarazo a la edad que tú elijas, muchas mujeres tienen embarazos perfectos incluso hasta llegando a sus 40s cuando tiene buena salud, aunque es preciso hablar de que el camino será diferente al de una persona en sus 20s, la realidad es que toda mujer embarazada debe buscar especialistas para su caso específico, entonces, algo diferente no tendrás que vivir, solo responsabilidad y todo lo preciso para cuidar de ti y tu bebé. De la misma manera recuerda que el mito del reloj biológico también corre para los varones, no solo tú, también tu pareja, y no solo ahora sino en cualquier momento deben de cuidar la calidad de sus espermas, entonces, no olvides esa parte, es un 50/50.
De igual manera reflexiona sobre qué necesitas para sentirte bien en ese proceso, piensa en si deseas ser acompañada por dermatólogos para el tema de los cambios en la piel y cabello, busca qué pasa con tu salud emocional, todos los especialistas que vas a requerir, ve planeando en caso de que esto sea algo que desees.
Elige con quién compartir la crianza
De ti no depende cómo será el papá o la familia con quien decidas criar pero sí es verdad que es importante preguntarte qué deseas, cuáles son tus expectativas sobre la crianza compartida. Una cosa es estar enamorados, pero otra ya es tener un proyecto así de importante juntos. Entonces es importante repasar todos estos aspectos en pareja para pensar si es con esa persona o no:

- ¿Decidiría ser mamá aunque no estuviera en esta relación?
- ¿Me emociona verlo como papá o me da temor la manera en que lo va a retomar?
- ¿Cuáles son las cosas por las que más discutimos o con lo que menos estoy de acuerdo?¿Eso va a interferir al momento de la crianza o al enseñarle valores o formas de actuar a nuestro hijo? (por ejemplo, es alguien que no recoge sus cosas, es grosero al responder cuando se enfada, suele derrochar el dinero, etc.)
- ¿Tengo buena comunicación con esta persona?¿Me puedo vulnerar sin miedo o juicios? ¿Es alguien empático ante mi cansancio? ¿Cómo resuelve cuando hay problemas?¿Me gusta?¿(Sabrás si tu crianza se puede ver solitaria o no y también cuáles serán las situaciones a las que se enfrentarán tus hijos)
- ¿Si yo faltara un día, me gustaría que esta persona criara solo a mi hijo? ¿Sería capaz de organizar y resolver todo solo?

- ¿Coincidimos en valores, límites, formas de brindar afecto o regañar?
- ¿Su concepto de ser buen padre coincide con lo que tú deseas?
- ¿Qué está dispuesto a negociar, dejar y posponer por un bebé? ¿Qué actividades hará y cuáles no?
- ¿Es alguien que esté dispuesto a aprender y aceptar errores? (esto aprenderán tus hijos y marcará una buena parte de la relación interna o discursiones) ¿Cómo reacciona cuando le salen mal las cosas?
- ¿Qué ideal de familia es el que tiene? ¿Cómo maneja el cuidado propio y de otros?¿Te gusta?
- ¿Si te dijeran que te pareces a él sería un alago o todo lo contrario?
- ¿Qué está dispuesto a hacer para aprender sobre crianza, cuidado emocional y físico tanto del bebé como de la pareja en posparto?
- ¿Está dispuesto a involucrarse desde antes del embarazo, durante y después?
- ¿Quiero tener hijos con quien es, o con quien espero que sea?
- Si tu hijo o hija fuera como esta persona ¿Te daría paz o te preocuparía?
Recuerda que cada pregunta te marca una respuesta para saber si es posible crear este proyecto a futuro como tanto lo deseas, sobre todo hay que pensar en que no es lo mismo la convivencia con un bebé que solos, puede que hay cosas que ahora no afectan pero que en esta otra situación se vuelve poco negociables o te harían a ti el proceso mucho más pesado y en caso de que las respuestas te dieran paz y felicidad, bueno pues ya solamente hay que responder lo de arriba para que tengas un panorama completo y puedas responder a nuestra pregunta inicial de ¿estoy lista para ser mamá después de mis 30s?
Disfruta este proceso y no te abrumes, los 30s son solo un número, lo que importa es que hay detrás de ti y de tu decisión, sin culpa y con calma. Repasa estas preguntas cuantas veces lo desees.
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