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Tratamiento de las quemaduras ¿qué hacer y qué no?

Las quemaduras en casa son el miedo de toda mamá. Una taza de té caliente, un brasero, una barbacoa o una vela encendida…seguramente te ha sucedido que te distraes dos segundos y ya ves a tu peque cerca de estos objetos ¡sustos que no quieres repetir!

Los niños aún no son conscientes del peligro de tocar cosas calientes y, por tanto, corren un riesgo adicional de sufrir quemaduras. Tristemente de todos los pacientes que acaban en el hospital cada año con quemaduras, una cuarta parte tiene entre 0 y 4 años ¿te imaginas? Eso significa que al final no estamos solas en esta preocupación. Lo más común es que sean causadas por el contacto con líquidos calientes, como el té y el café, o por el contacto con objetos calientes (estufa, calentador, horno) y el fuego.

¿Cuáles son las causas más comunes de quemaduras?

  1. Los niños se desarrollan a un ritmo rápido y a menudo ya pueden hacer más de lo que sus padres creen. Y es que no es que su independencia sea algo malo, lo que sucede es que en ocasiones no estamos preparados y nos encuentra desprevenidos. Por ejemplo, en un niño pequeño que intenta levantarse tirando del mantel de la mesa y se mancha con una taza de té caliente. O un niño pequeño que ayuda a su madre a cocinar y se quema la mano con la cocina eléctrica en el proceso. Esto sucede porque no esperaba que alcanzara ciertas cosas, tuviera la fuerza o incluso el interés.
  2. No se previene, algo que nos puede ayudar mucho es crear las condiciones antes de que suceda. Pensar como tu peque, evitar que entren a la cocina, tener trastes especiales para niños, decirles en qué zonas se vale correr y en cuales no.
  3. Un solo adulto se encarga del cuidado, no es que tú como mamá o papá a cargo que le sucedió seas descuidado, muchas veces estamos haciendo un montón de cosas a la vez y eso dificulta todo, mi mayor recomendación es divide las actividades.
  4. Quemaduras en donde menos esperamos, el riesgo también esta al aire libre y lejos del fuego, por ejemplo, la savia de la hogweed, que se desprende cuando las hojas o los tallos se golpean, puede provocar quemaduras que duelen muchísimo.
  5. Hablando de cosas que a veces no tomamos en cuenta, están los productos químicos, la piel de los niños es super delgadita y también pueden causar quemaduras dolorosas. Entonces hay que tener un botiquín con llave y no poner los medicamentos a su alcance.

Tipos de quemaduras en niños

Para poder reaccionar frente a cualquier accidente lo primero que debemos identificar es el tipo o grado como le llaman los médicos, de quemadura. Es decir, veamos qué tan grave es, cómo daño la zona y el tiempo al que se expuso

Quemadura de primer grado

La piel se enrojece, se hincha ligeramente y duele. No hay ampollas ni abrasiones. Estas heridas superficiales suelen ser tratadas y se recuperan rápidamente, normalmente en pocos días. La más común es cuando nos quemamos con el sol, arde pero tampoco causa ampolla, tiene quemaduras de primer grado, parece más como un tallon.

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Segundo grado

Aquí ya le vamos subiendo el nivel. La piel se enrojece, se hincha, duele y presenta ampollas. Cuando las ampollas se rompen, la herida tiene un aspecto húmedo, se debe a que esa capita intentaba regenerar la capa de la piel. Aunque estas quemaduras pueden ser bastante graves, las quemaduras menores pueden recuperarse en unas semanas.

Tercer grado

La piel es de color blanco grisáceo, algo parecido a cuando hervimos alguna carne, o negra (carbonizada) y normalmente se pierde la flexibilidad normal  La quemadura en sí no es dolorosa, pero la zona que lo rodea ¡si! Con este tipo de quemaduras, tu hijo debe ir al hospital inmediatamente. Esto se debe a que tu hijo puede entrar en shock debido a la pérdida de líquido y sal asociada a este tipo de quemadura grave. También existe el riesgo de infección. Son las más delicadas y ante las que no podemos esperar.

¿Qué hago si mi hijo se quema?

  • Llama siempre al servicio de urgencias en caso de grandes quemaduras de segundo y tercer grado.
  • En el caso de las quemaduras de primer grado, debes llamar al médico o al servicio médico de urgencia si se hincha gran parte de la piel y si hay síntomas de enfermedad, como escalofríos, fiebre, náuseas, vómitos, dolor de cabeza o palpitaciones.
  • Enfría la quemadura durante al menos 10 minutos con, preferiblemente, agua del grifo tibia, nunca fría o caliente.
  • Importante: quitar la ropa lo antes posible y, en el caso de los niños pequeños, no olvidar el pañal.
  • Sujeta al niño herido de forma que no pueda alcanzar las heridas para evitar que se infecten y se dañen las quemaduras.
  • Tras el enfriamiento, debes de cubrir las quemaduras de segundo y tercer grado con un vendaje no adhesivo o un apósito estéril, o bien con un paño de cocina limpio, una servilleta de tela o un pañuelo, evita todo lo que tenga pelusas.
  • Para las zonas más grandes, envuelve las zonas quemadas con un paño o una sábana limpia sin apretar.
  • Asegúrate de que las ampollas no se rompan.

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¿Qué no debes hacer?

  • Afloja la ropa que se te pegue, ya que esto causa un daño extra a la piel. Intenta mantener húmeda la ropa pegada.
  • No apliques nada a las quemaduras de segundo o tercer grado (¡ni siquiera una pomada para quemaduras!). Esto aumenta el riesgo de infección y hace que sea muy difícil para el médico evaluar la profundidad de la quemadura.
  • No toques las heridas. Nunca perfores las quemaduras.
  • No utilices agua fría para enfriar las quemaduras grandes en el torso o la cara. Existe el riesgo de sufrir un shock de frío. En su lugar, cubre estas heridas con un apósito especial para quemaduras (vendaje metalizado) o, si es necesario, con un paño de lino limpio.

La prevención es siempre lo mejor

Puedes prevenir las quemaduras de tu hijo haciendo que el entorno sea más seguro y prestando más atención durante las situaciones de riesgo. Puedes considerar, por ejemplo, los siguientes puntos:

  • No tomes café o té con un niño en tu regazo.
  • No dejes a un niño (pequeño) en la cocina mientras cocinas.
  • No dejes al niño solo en la bañera o en la ducha.
  • Poner las tazas y jarras llenas fuera del alcance de los niños.
  • Coloca el cable del hervidor y de la cafetera en la parte posterior de la encimera de la cocina y mantén el cable lo más corto posible (si es necesario, pégalo con cinta aislante).
  • Cocina todo lo posible en el quemador trasero y gira los tallos de las sartenes hacia atrás.
  • No dejes nunca sin vigilancia aparatos como la plancha o la freidora.
  • Utiliza un termo en lugar de una tetera o cafetera.
  • Utiliza una rejilla de cocina, para que los niños no puedan girar los pomos.
  • Utiliza un termómetro de baño y un grifo termostático.

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada niño y cada familia son diferentes y únicas.

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solutions

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ico mamatips
Escrito por:
25 de octubre de 2021

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