¿Qué te interesa?

Cómo hacer de comer más rápido con niños

Español English

La alimentación saludable es a veces un desafío, especialmente con los niños. Por ello, no es de extrañar que muchos padres encuentren difícil que sus hijos se alimenten de forma saludable. Y si además estamos en un periodo ocupado, mucho más.

Todas las familias con uno o más hijos saben que entre semana no se para un momento. Especialmente en las horas puntas. Hay que recoger a los niños del escuela, hacer la tarea, charlar, comer, hacer ejercicio, ducharse, pasear al perro, preparar las cosas para el día siguiente, dormir a los niños, etcétera.

Por esos motivos te la pasas corriendo para arriba y para abajo y muchas veces la alimentación se ve afectada por esta falta de tiempo.

Durante estos períodos ocupados, optamos más fácilmente por comidas rápidas y poco saludables. ¡Pero comer sano no tiene que llevar mucho tiempo! Especialmente, cuando estáis ocupados, es importante darle al cuerpo tantos nutrientes saludables como sea posible.

Si lo analizas, en la mayoría de los casos puedes hacer un tiempo. Puede sonar como un cliché, pero es absolutamente la verdad. Decide por ti misma las prioridades, y una buena alimentación debe ser una de ellas. Así que primero echa un vistazo crítico a tu agenda, si regularmente no tienes tiempo para preparar una comida sana o tener provisiones saludables en tu congelador, puede ser conveniente que debas reorganizarte. Los niños pequeños no comen mucho todavía. Asegúrate de que lo que coman sea de buena calidad.

 

En el supermercado, todo comienza con las compras.

Ir al supermercado puede ser una tarea tediosa. Muchas veces no sabes qué elegir porque hay muchas opciones. Además, de que seguramente tu hijo no deja de pedir cosas, y que son normalmente poco sanas.

La lista de la compra

Haz la lista de la compra en casa con tus hijos. Puedes dales a elegir entre diferentes tipos de fruta y verduras por ejemplo, aquí en “¿Cómo hacer que los niños coman verduras?” te contamos como hacer que tus hijos coman verduras. Intenta mantener esta lista mientras compras, de esta manera, puedes elegir los productos que necesitas y, en el supermercado, puedes decirle “no” a tu hijo más fácilmente. No compres con hambre, si comes algo antes, no te sentirás tentada a comprar artículos que no están en la lista de la compra.

Planifica las comidas

Trata de planificar la mayor cantidad de comidas posibles para que tu nevera no acabe vacía o con opciones poco saludables.

Sabes que no tienes tiempo para cocinar y esto te sucede regularmente. Si te organizas, puedes responder a estos momentos más fácilmente.

Puedes planificar tus comidas durante el fin de semana y luego ir a comprar lo que necesites para toda la semana. Prepara las comidas con productos de vida útil más cortos a principios de la semana y trata de usar lo que haya sobrado en las otras recetas.

Cocina a una hora del día donde tienes un poco más de tiempo. Por ejemplo, por la noche, para que al día siguiente, cuando salís apurados, la podáis llevar y calentarla más tarde. De esta manera dejas siempre la comida lista en la nevera y todos pueden calentarla cuando llegan a casa con hambre.

¡Congelar!

¡Usa tu congelador! Cocina comidas que sean fáciles y rápidas de preparar durante la semana, y guarda el fin de semana para recetas que te tomarán más tiempo y que puedes congelar para usarla durante los ajetreados días de semana.

 

En la cocina

No te lo pongas muy difícil

Puede que quieras preparar comidas especiales cada día, pero seamos honestas, nadie tiene tiempo a diario para eso cuando diriges una familia. El consejo número uno es que no debes hacerte las cosas demasiado difíciles.

Platos sencillos

Elige platos sencillos que sean rápidos de poner en la mesa o con los que puedas hacer varias tareas mientras cocinas. Por ejemplo, recetas al horno. Mientras el horno hace el trabajo, puedes limpiar la mesa, cambiar un pañal, limpiar los juguetes, etc. Otro tipo de preparación sencilla y sana son los platos al wok. A menudo te lleva menos de 15 minutos hacerlos y puedes ponerle variedad de verduras.

 

Organización durante el día

El desayuno rápido no tiene por qué ser poco saludable. Prepara un tazón de avena, agrega un poco de fruta y leche y tendréis un comienzo saludable para el día. También puedes preparar parte del desayuno antes de acostarte, de esta manera si tenéis que salir apurados a la mañana, solo tienes que agarrarlo e iros.

Si almuerzas en el trabajo y los niños en la escuela, puedes preparar una receta saludable para todos y después ponerla en un envase para que cada uno se la lleve.

¿Qué puedo darle a mi hijo entre horas?
La fruta y la verdura siempre son buenas opciones, como los tomates, el pepino o una manzana. Un puñado de nueces sin sal o un sándwich integral también puede ser una buena opción.

Intenta que tu hijo haga sus 5 comidas al día. De esta manera, aprende a no picar durante el resto del día. Esto también ayuda a prevenir las caries y ayuda a mantener un buen peso.

 

Solo comida saludable al alcance de la mano

¿Sabías que tu casa puede ayudarte a comer más sano si colocas los alimentos de manera estratégica? Piensa en dónde está el frutero en tu casa, ¿en la mesa? ¿Y siempre hay fruta en ella? Y la lata de galletas, ¿dónde está en la mesa o guardada en el armario? ¿Tienes un suministro de soda y jugo en la nevera?

Asegúrate de que haya comida sana en la casa y que este lista o sea de fácil preparación. Si tu hijo tiene fácil acceso a productos saludables, es menos probable que se sienta tentado a picar productos poco saludables.

Si te organizas y te preparas con anticipación podéis tener una dieta sana en la familia a pesar de no tener tiempo.

 

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada niño y cada familia son diferentes y únicas.

 

 

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solutions

¿Tienes alguna pregunta o comentario? ¡Escríbenos!

 


¿Te gustó el artículo? ¡Regálanos un like o compártelo a tus conocidos!

Compartir en WhatsApp

También te puede interesar: