Cómo lidiar con el duelo ante la pérdida de un aborto espontáneo
El duelo es un proceso de suma importancia, nos ayuda a poder aceptar los cambios y aprender a vivir con pérdidas que muchas veces son imposibles de describir con palabras. Sin embargo, aunque es necesario no significa que sea algo sencillo de vivenciar, por ello, siempre es mejor informarse, para así comprender de mejor manera lo que nos pasa después de una perdida tan importante como lo es la de nuestro embarazo. En este artículo hablaremos un poco sobre a qué nos referimos cuando decimos duelo y qué podemos esperar, así como algunos pasos que pueden ayudarte a lidiar con este proceso tan significativo e importante.
¿Qué es el duelo y cómo lo vivimos?

Vamos a entender el duelo como un proceso o un ciclo, debido a que se trata de diferentes momentos; es un ir y venir entre lo que está pasando y lo que sentimos. Es un evento que no es lineal, sino que podemos imaginarlo como una montaña rusa que sube y baja, pero que también va en diferentes direcciones.
Es un evento único para cada persona, aunque se ha identificado que existe una serie de etapas como lo es experimentar shock, es decir, no poder creer la situación, tener dificultad para aceptarlo, llorarlo o hablarlo, también esta el enojo con la situación o incluso con nosotros mismos o la persona que nos dejo, la tristeza, etc., estos estados emocionales se repiten, pero de diferente manera para cada persona e incluso se presentan en orden diferente.
Tendremos duelos pequeños, grandes y por diferentes situaciones, algunos más significativos e importantes y otros casi imperceptibles. Cada cambio o pérdida es un duelo, porque requiere de un reacomodo de la vida, como personas lo viviremos de acuerdo a los recursos y creencias que tenemos, ahora lo complicado es cómo aprendemos a vivir con ellos, en específico cuando se trata de un evento tan inesperados y doloroso como lo es la pérdida de un embarazo, pues hablamos de expectativas, ilusiones, planes, amor y deseos, a continuación te acompañaré por una serie de actividades y reflexiones que puedes llevar a cabo si tuviste que pasar por un aborto espontáneo.
Pasos para atravesar el duelo por aborto espontáneo
Lo primero que vamos a identificar es en qué momento te encuentras, cómo te sientes y, sobre todo, qué significa para ti este momento. Es posible que te sea difícil, así que vamos lento y sin prisa. Permítete vivir el proceso.
Conocer tus significados sobre el embarazo y la pérdida
Estar en embarazo es uno de los momentos que nos han dicho que debe ser de los más importantes y que desde pequeñas toma un lugar especial, por lo que es necesario recordar qué te dijeron desde pequeña, cómo recibiste la respuesta cuando te enteraste, qué expectativas empezaron a movilizarse en ti, qué significado sobre ti misma se inició, incluso qué cosas esperabas de ti misma. Es necesario reflexionar y saber de dónde partimos para poder llevar acabo los siguientes pasos, ahora pensemos en la perdida, en qué momento se dio, es decir, en las primeras semanas, meses, debido a un accidente o alguna condición corporal, si considerabas que se trataba de un fetito o de un bebé tal cual, eso marcará una serie de pasos para esta despedida y duelo.

Es momento de pensar qué impacto y sentimientos esta provocando este suceso tan importante, debemos identificar en dónde esta el dolor, en el miedo al futuro, en el pasado, en el presente, etc., ¿cuál es la relación que tienes con tu cuerpo en este momento?¿tienes temor de que tu cuerpo no responda en próximas ocasiones bien? esto suele ser algo muy natural, es el hogar y debemos identificar qué pasa con él ¿se encuentra sano? ¿tu salud es adecuada para en algun momento volver a intentarlo?
¿Haz pensado en algún otro método como la adopción etc.? o es algo que en este momento simplemente no importa para ti, ¿te duele perder este bebé porque ya sentías una conexión intensa con él? o va más dirigido a lo que pudo ser ¿te da tristeza pensar en todo lo que pudo ser? ¿Tienes dolor porque tu embarazo no continuó, pero no consideras haber perdido aún a un bebé, sino más bien un feto?¿El dolor también estuvo acompañado de tristeza por las reacciones a tu alrededor y estás teniendo otros duelos a la par? Son muchas las opciones y todas son válidas; recuerda no juzgar esas respuestas, tan solo te permiten identificar desde dónde partir para cuidar tu duelo y dónde poner ojo para no estar perdida en las emociones.
Analizar esto requiere de tiempo, mucho amor y si es posible acompañamiento, coloca en orden tus significados y esquematizalo, esto te ayudará a verlo visualmente, a no sentir tanto peso en el proceso.
Una vez que lo tengas, daremos paso a las tareas propuestas por William Worden, que te ayudarán a poder procesar este duelo tan significativo de la manera más amorosa y consciente:
Aceptar la realidad de la pérdida.

Esta tarea, aunque pareciera estar dada por sí sola, es una de las más difíciles. La persona puede presentar lo que algunos llaman «shock» o «negación». Comienza a nombrarlo e identificarlo en el día a día. Lo puedes identificar en dos partes, una el momento en el que paso, algunas personas mencionan no haber actuado como quisieron, sino más bien con una planitud de emociones, en el que no pudieron llorar, tal vez no reaccionaron rápido, hicieron cosas que no eran esperadas o incluso no recuerdan cosas o el orden del suceso, es normal era tu mente protegiendo.
También la encuentras en la cotidianidad, cuando esperas que las cosas sean como antes, tal vez en cuanto a movimientos, sensaciones corporales, es posible que sientas que se trata de un mal sueño. Para poder aceptandolo requieres de tiempo, y justo las preguntas anteriores nos ayudarán a dar conciencia de los hechos, de lo que esta pasando, a su vez te recomiendo que vayas describiendo en voz alta lo que sientes o piensas cada vez que cachas estas situaciones, que en medida de lo posible puedas ir hablandolo, esto te ayudará mucho a darle orden a la mente y sacarla del shock.

En ocasiones necesitamos hacer un pequeño ritual o varios que te permitan palpar la realidad o ponerle una imagen que nos de certeza de lo que esta pasando, algo muy común cuando el embarazo no llega a termino es que nos despedimos sin directamente tener un proceso de despedida, por lo que hacerlo si así lo sientes adecuado puede ayudarte, puedes hacer una carta de despedida, un pequeño entierro de algo que fuera significativo para ti y si es algo en lo que este tu fe, es posible que tal vez lo que necesites es hacerlo en compañía o sola, incluso que la charla pendiente no sea con ese ser que no pudo acompañarte, sino con otras personas o contigo misma.
Algunas personas pueden dejar algún juguetito, comprar un collar que represente ese amor y ponerlo en algún lugar especial o incluso hacer solo de hablar en un espacio íntimo pero bien preparado. Todo lo que a ti te haga bien es válido. Busca alguna actividad que consideres que puede ayudarte a darle imagen a lo que está sucediendo, desde dibujos, cartas, música, todo.
Trabajar emociones de la pérdida.
Esta tarea se vivencia desde el inicio de la pérdida. Podemos experimentar un sinfín de emociones nuevas, combinación de varias de ellas y suelen presentarse de un instante al otro, trabajar con éstas no significa que haremos que desaparezcan, sino que las identificaremos para saber cómo lidiar con ellas pero sobre todo comprender su función y razón.
De las más difíciles de gestionar suelen ser el enojo y la culpa, se debe a que no son tan aceptadas socialmente y para la persona resulta difícil expresarlas incluso consigo mismo. Una actividad que te recomiendo es una tablita de emociones donde pongas el nombre, dónde lo sientes físicamente, pensamientos recurrentes que lo delatan, y formas que lo regulan. Esto va a requerir de un trabajo de mucha observación e intentos de nuevas cosas en la vida, sobre todo para rellenar la última parte, puede ser música, meditación, correr, reír, hablar, resolver, etc., deberás identificar para que poco a poco puedas ir trabajando con ellas

. De igual manera es necesario si o si puedas nombrar qué te esta pasando y cómo es que las personas a tu alrededor te pueden acompañar, busca tus necesidades y formas de cubrirlo. De preferencia hazlo acompañada, puede ser con un terapeuta que justo te ayude a explorar esos pensamientos, y sobre todo cuestionarlos, de igual manera la búsqueda de grupos de personas que han vivido esta situación puede ser de mucha ayuda, eso si respetando cada proceso, aléjate de aquellos espacios que quieras obligarte a hacer actividades, que no escuchen tu contexto o quieran hacer pasar todas las experiencias como iguales.
Adaptarse y recolocar tu pérdida
Adaptarse nunca ha sido sencillo. Para ello la persona primero deberás identificar todos los cambios que se han suscitado desde tu perdida, desde los muy evidentes hasta aquellos pequeños detalles que se convierten en pérdidas secundarias, lo más claro en este tipo de situaciones es ya no sentir el movimiento, puede que el tamaño de tu abdomen, las reacciones de tu cuerpo, las expectativas, también observa por ejemplo en tus redes sociales qué estabas viendo, en series, películas, porque es posible que mucho del contenido que este buscabas fuera solo de embarazo y eso en este momento no te ayudará por lo que poco a poco ve dejando de seguir esas cuentas, busca nuevas actividades, nuevos grupos de personas, aspectos que te permitan reconectar contigo y al mismo tiempo adaptarte a esta nueva etapa de vida.

También puedes hablar con tu familia para comunicar aquello que te podría ayudar, por ejemplo, en su momento tal vez empezar a regalar o mover de lugar las cosas que compraron o darles algún otro uso, pedir estar acompañada en fechas especificas de meses o incluso cuando el nacimiento se hubiera dado, es importante que todo esto vaya tomando un nuevo acomodo con mucho amor y nuevos significados, recolocar emocionalmente tu perdida no es algo sencillo, requiere de de tiempo y recuerda que es cuestión de identificar qué te hace bien y en qué momento, no te obligues a hacer ninguna de estas actividades si no la sientes correcta, ve poco a poco. Sobre todo recuerda que continuar no significa olvidar sino resignificar, colocar a ese ser querido en otro sitio, es como volver a decir «hola de nuevo» en esas nuevas actividades, en los deseos, etc.
Deseamos que estos consejos puedan ayudarte a vivir este proceso de la mejor manera y sobre todo acompañada, que te brinden un poco de luz en el camino. Cuéntame qué más te gustaría saber sobre este proceso.
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