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Principales cuidados corporales en el posparto

El cuerpo que es capaz de dar vida aunque fuerte y valiente, también necesita cuidados. Nos hemos acostumbrado al discurso de que estamos hechas para eso y que debemos de saber exactamente qué hacer, incluido el tema de la recuperación, se espera que el posparto sea un proceso natural donde el cuerpo resuelva solito, pero no es así siempre, toda mamá es diferente y requiere de una atención especial.

Las mamás pasamos por un proceso sumamente duro, tanto a nivel emocional como corporal, en este artículo nos enfocaremos en el segundo aspecto, te ayudaremos a identificar qué esperar, qué no es tan normal o puede ser un signo de alarma y sobre todo te ayudamos a conocer los principales cuidados corporales que debes tener en posparto. Iniciemos:

Identifica actividades cotidianas que no es recomendable hacer (por 4-6 semanas)

El tiempo mínimo para que tu cuerpo se empiece a sentir un poquito más normal es de seis semanas o dos meses, entonces el primer cuidado que debemos incorporar es identificar lo que sí podemos hacer luego luego y lo que no, recuerda que este tiempo depende sobre todo de las indicaciones de tu médico.

  • No es recomendable cargar cosas pesadas. Cuando acabas de tener un bebé tu cuerpo queda muy vulnerable debido a que tu suelo pélvico, un conjunto de músculos que están a la altura de la pelvis quedan debilitados debido al peso que cargaron en el embarazo, entonces cuando cargamos hay riesgo de descenso de órganos como el útero, vejiga o recto, es algo que en casos específicos podría ser peligroso por lo que debemos darle el tiempo adecuado para que estos vuelva. De igual manera es común que los músculos del abdomen se separen luego del parto y requieren de tiempo para volver a su lugar, si empiezas a cargar al no haber nada de fuerza en la zona puede terminar en un esfuerzo no adecuado que cause hernias o mayor separación.
  • No utilices medios de recolección menstrual como copas o discos menstruales, tampoco tampones. Tu cuello uterino, digamos el canal que conecta con el lugar donde estuvo tu bebé está limpiándose y eliminando sangre, restos de placenta y tejido, y cualquiera de estos métodos puede irritar, causar infecciones con más facilidad, o causar dolor o complicaciones en tu recuperación.
  • Espera para tener relaciones sexuales. La anterior indicación aplica para esto, recuperar la intimidad en pareja es importante pero debemos ir despacio, puedes optar por caricias o estimulación externa según te sientas bien, no apresures a tu cuerpo las primeras semanas hay que cuidarlo.
  • No uses ropa apretada o incómoda. Es momento de cuidarte y parte de eso es reconocer los cambios de tu cuerpo, no obligarlo a estar bajo presiones innecesarias, busca mejor vestidos o batas que te hagan la vida más fácil.

Cuidados para la zona perineal

Esta zona es prácticamente toda la parte baja, aplica sobre todo cuando tuviste un parto vía vaginal, la dilatación que tuvo que pasar tu cuerpo fue muchísima, se calcula que esta zona es muy elástica y aproximadamente tendrá que estirarse unos 15 centímetros en diferentes direcciones.

  • Mantener el área seca y limpia, sin irritaciones. En este caso se recomiendan las toallas sanitarias nocturnas debido a su tamaño, aunque en los primeros días se pueden preferir pañales para adulto. La idea es que las cambies constantemente para evitar humedad, puede ser incluso cada 2 o 4 horas dependiendo de cómo te sientas o la disponibilidad o ayuda para hacerlo, con el paso de los días te recomiendo que intentes utilizar calzones menstruales de flujo abundante, puede a la larga salirte incluso mucho más económico y lo más importante es que te sentirás segura y comoda sin la sensación de que algo estorba o raspa.
  • Utiliza compresas o gel según sea tu caso. No es recomendable que lo coloques sin autorización del médico porque todas tenemos necesidades diferentes, en las primeras semanas se recomienda ya sea bolsitas frías en la zona o geles especializados de posparto, estos también son fríos y se colocan sobre la toalla o pañal.
  • Lava la zona con cuidado y con jabón neutro: Es el momento de ser muy delicadas con el cuidado personal, para limpiar la zona recuerda que existen algunas botellitas que echan agüita a chorro llamadas peri bottle, estas te ayudan a no tener que esta agachandote tanto o hacer esfuerzos, recuerda usar jabón neutro, evita los que tienen cualquier aroma y sobre todo no lo introduzcas dentro, tu cuerpo tiene la capacidad de limpiarse por si solo.
  • Cuando se tienen puntadas por desgarro en parto natural… los partos no siempre son tan rápidos o sin complicaciones, en ocasiones tenemos desgarres, en estos casos debemos tener mucho cuidado para sentarnos por lo que se recomienda comprar una dona, esta es una especie de almohada con un espacio al centro que permite sentarte sin aplastar la herida o dañarla, te enviarán algunos analgésicos para el dolor y lo más importante es estar monitoreando todo el tiempo signos de alarma como: mal olor, pus, secreción amarilla, fiebre, que el dolor te impida caminar o que notes que alguna costura esta fuera de su lugar.

Cuidado para tus pechos lactantes

Esta es una situación muy nueva para mamás primerizas, entender cómo funciona el cuerpo y qué dolores son normales o no puede ser confuso. Cualquier signo es importante para hacer modificaciones y cuidar más de nosotras, entonces, ¿cómo cuido los pechos? Primero debes reconocer sus cambios, así sabremos qué cuidar.

Cuidados para la Inflamación y dolor:

Esto es algo natural, sin embargo, duele y eso sí lo podemos acompañar con compresas frías entre tomas, no estás acostumbrada a que jalen de ellas o hasta el tamaño entonces eso ayudará mucho.

Busca ropa adecuada, yo sé que amamos cómo se ven los bra con varilla que resaltan nuestra figura pero en este momento debemos buscar tops o brasieres sin varillas, sin rellenos innecesarios y que ajusten a nuestro tamaño de copa, de igual manera para no lastimar tus pechos al manipularlos busca aquellos que sean de lactancia.

Aprende sobre técnicas de lactancia, que tu bebé se alimente adecuadamente no solo le ayuda a él sino a ti también porque cuando se esta haciendo mal el dolor dura más de medio minuto, es prácticamente insoportable y no esta valiendo la pena porque el bebé no esta jalando la leche de forma adecuada, entonces, recuerda revisar aspecto como que el bebé no solo tenga el pezón sino también la areola en su boca, que sus labios estén en forma de succión y su mentón pegado a tu piel por completo, no olvides cambiar constantemente los pañitos y que tu piel se mantenga sin humedad innecesaria la mayor parte del tiempo.

Monitorea y cuida las grietas, es común que en las primeras ocasiones se hagan grietas en los pezones y duela mucho, suele suceder por la sensibilidad en la piel o por un mal agarre, de cualquier manera no olvides colocar las compresas frías, por otro lado debes permitirle a tus pechos respirar, es decir, fuera bra y blusa algunas veces al día, también se recomienda colocar un par de gotas sobre el pezón pues actúa como cicatrizante, de igual manera debes preguntar a tu médico por la lanolina, este medicamento solo lo mandan en ocasiones y debe ser de grado médico para que no represente algún problema para el bebé y por ultimo permitete descansar de la lactancia, se vale si estas desesperada por el dolor, puedes extraer la leche y brindarla en biberón mientras el dolor baja, de igual manera no olvides que si sigues dando pecho debes alternar de lado para que no sea la mayor carga para un lado.

Cuidado de la piel y cabello

El parto es un proceso por lo que es momento de regresar a tu cuidado desde otro sitio, observar tus nuevas necesidades, verás así como el embarazo fue puro proceso hormonal para cuidar a tu bebé y ahora viene que el que te regula a ti, entonces, aunque a la larga va para bien si tendrá sus efectos.

Piel más seca: Tanto la lactancia como el parto trae deshidratación y descompensación, te recomiendo en todos estos paso acudir al dermatólogo para que te indique el producto adecuado para ti pero de base requieres de aquellas cremas que sean más grasocitas con ceramidas o acido hialurónico, lava tu cara en la mañana y tarde con algun gel para pieles sensibles y no olvides colocar tu protector solar.

Cabello: Algo muy curioso durante el embarazo es que el cabello debido a las hormonas se mantiene en muchas ocasiones fuerte, sin embargo, al bajar una vez que se da el parto digamos que todo ese cabello que debía haber cumplido su ciclo pues simplemente se cae, es por eso que empiezas a ver tanto en tu regadera, debes estar atenta a que no se te haga ningún hueco que indique alopecia, recuerda tallar con la yema de los dedos y jamás con uñas, puedes intercalar tu shampoo con uno de limpieza profunda y otro normal para el diario, siempre coloca acondicionador y una mascarilla para el pelo, dependiendo de tus necesidades yo te recomendaría que semana a semana cambiaras, una que tenga aceites para humectar y otra que ayude a reparación, verás como poco a poco el cambio se hará evidente.

Cuida tu musculatura: abdomen y ejercicios de kegel

A ver parecería muy fácil decir que vamos a cuidar todos estos aspectos la realidad es que vamos a necesitar de mucha paciencia porque no solo estamos recuperándonos sino que también tenemos un bebé a nuestro cargo, entonces para iniciar te recomiendo tres cosas fundamentales para cuidar de la musculatura, ojo esto es después de que le des tiempo a tu cuerpo de recuperarse al menos 2 meses y cuando tu médico autorice.

Ejercicios para mejorar la diástasis abdominal: Cuando nuestro bebé esta creciendo el útero va a empujar a los músculos del abdomen hacia los costados y cuando vuelve a su lugar se puede evidenciar esta separación, tu médico te puede contar esto y si es que permaneció una vez que tuviste el parto, una manera de evidenciarlo es recostada boca arriba con las piernas flexionadas y vas alzar espalda y cabeza como si hicieras una abdominal tranquila, colocas tus dedos a la altura del abdomen y si en medio de los músculos detectas que caben de dos dedos en adelante es porque probablemente si la presentamos. para poder mejorar se recomienda hacer tres ejercicios muy sencillos, el primero es aprender a respirar y hacer respiraciones diafrágmaticas, al menos unas 15 veces por ejercicio, abro costillas inhalando y llevo el vientre bajo hacia adentro al exhalar. Elevaciones de caderas, esto también activarás tus glúteos y piso pélvico. El último nos colocamos en cuatro puntos y levanto la mano al mismo tiempo que el pie contrario e intercalo, son ejercicios sencillos, rápidos y que harán una gran diferencia.

Hablando del piso pélvico, como ya sabemos, este conjunto de tejidos y músculos se debilitaron, pero es momento de volver a darles fuerza. Para comprender el movimiento muchos hablan de la sensación de hacer de la pipi y después apretar para evitar que salga, ese es, sin embargo no debemos hacerlo de esta manera porque podemos causar una infección urinaria así que solo toma la sensación pero lo haremos mientras estamos acostadas, al iniciar y terminar el día, los ritmos necesitan variar por lo que te recomiendo que descargues una de tantas aplicaciones gratuitas que hay, ahí te dirá tiempos, descansos y ritmos, sentirás algo de cansancio al inicio pero con el tiempo verás como aguantas ejercicios que al inicio sentías imposibles.

Esperamos que toda esta información te permita cuidar de tu cuerpo ahora que eres mamá, recuerda que el ejemplo es lo más hermoso que podemos darle a nuestro bebé, mereces este tipo y estas atenciones. Cuéntanos, ¿Qué te pareció más interesante?

ico nancy
Escrito por:
12 de diciembre de 2025

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