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Guión teatral para niños sobre la amistad y empatía

Español

Título: Mi primer día de clase
Autora: Nancy Jiménez Garnica
Tema: Aprendiendo a elegir amistades y ser empático en un primer día de clases.

Personajes:

  • Mamá de Karla.
  • Karla.
  • Maestra.
  • Ana.
  • Manuel.
  • Alex.
  • Israel.

Primer acto

Ambientación: Entrada de la escuela primaria

Contexto: La mamá de Karla se despide de ella y le desea suerte en su primer día de clases.

 

-Mamá de Karla: Mi amor, espero que te vaya muy bien en tu primer día de clases.

-Karla: Gracias mami, pero tengo miedo ¿Cómo sabré con quien juntarme en el recreo?

-Mamá de Karla: Lo irás descubriendo, es diferente para cada persona. Solo recuerda estar con aquellos que te ayuden a sentirte respetada y tranquila.

-Karla: Así será. Oye, ¿puedo jugar con niños y niñas?

-Mamá de Karla: Sí, solo recuerda que a veces los niños pueden ser más bruscos, mejor con mujeres.

-Karla: Bueno, tengo que irme, me llama la maestra.

-Mamá de Karla: Anda querida, aquí estaré en la salida.

Segundo acto

Ambientación: Salón de clases

Contexto: Todos los niños entran y elijen un lugar rápidamente. Karla tarda tanto que es la única que queda de pie.

 

-Maestra: Pequeña, toma asiento en el lugar que sobra.

-Karla:(Asiente con la cabeza) Sí maestra, gracias.

Maestra: Niños, vamos hacer equipos de cinco personas, reúnanse con los que tienen más cerca de su lugar. Comiencen a platicar y conózcanse. Su nombre, color favorito, lo que se les ocurra.

En el equipo de Karla, solo está ella y otra niña, los demás son niños. Recuerda lo que su madre dijo sobre los niños, así que intenta acercarse más a la niña.

Karla: Hola, soy Karla. Mi color favorito es el azul ¿Quieres ser mi amiga?

Ana: A mí no me gusta. Ese color le gusta a todos, no es especial, es aburrido. Bueno, podemos ser amigas pero debes elegir otro color favorito.

Karla: Entiendo que a ti no te guste, pero no me parece aburrido. Muchas gracias pero no me gustaría cambiar para ser amigas.

Ana: Pero yo no te estoy obligando a nada, solo que mis amigos deben ser divertidos, tú te ves tímida y les deben gustar cosas especiales.

Manuel: Hola me llamo Manuel, a mi igual me agrada el azul ¿Quieres ser mi amiga? (dice dirigiéndose a Karla).

Karla: Hola, claro, pero yo no jugaré cuando ustedes sean bruscos. Mi mamá dice que a veces así son los niños.

Manuel: Yo no soy así. A mí tampoco me gusta. Pero estoy de acuerdo.

Alex: A mí tampoco me gusta el azul, estoy de acuerdo con Ana. Hay colores más divertidos, pero no creo que debas cambiarlo si a ti te parece divertido o bonito.

Karla: Si es muy especial para mí, porque mi abuelito me regaló un precioso collar azul que me recuerda todo el tiempo su cariño. Desde entonces el azul es mi color favorito.

Israel: Que bonito, el mío es el rojo, pero no sé muy bien por qué, solo creo que es bonito.

Alex: Creo que con eso basta. Mientras te guste. Oigan, ya casi es hora del receso ¿Quieren jugar futbol cuando salgamos?

Karla: No, yo no, a mí no me gusta.

Israel: ¿Lo has jugado alguna vez?

Karla: No, nunca, es que no sé pegarle a la pelota.

Manuel: Para que sepas si algo te gusta o no, creo que deberías de intentarlo. Yo te enseño, mi mamá dice que todos podemos aprender de todo.

Alex: Pero si hoy no quieres hacerlo, no te preocupes. No pasa nada.

Karla: No, si quiero aprender. No lo había pensado así, quiero jugar.

Maestra: Chicos hora del receso vamos todos al patio.

Tercer acto

Ambientación: Patio de la escuela

Contexto: Todos los niños se reúnen en el patio para explicar las reglas del juego, excepto Ana. Ella observa de manera lejana a sus compañeritos con mucha atención.

 

Maestra: ¿Qué pasa Ana? ¿Por qué no conversas o juegas con tus compañeritos?

Ana: Es que no entiendo maestra. Mi mami dijo que buscara amigos que fueran divertidos y especiales. Pero ya no sé quién lo es y quién no. Pensé que Karla era aburrida y no especial porque le gusta el color azul y se le nota lo tímida.

Maestra: Verás, para ser divertido no tienes que hacer reír a los demás, puedes serlo con una  sonrisa, cuando cantas, juegas, hablas, de muchas maneras. Yo creo que todos lo somos especiales.  No hay que cambiar a nadie.

Ana: Entonces todos podemos ser especiales y divertidos.

Maestra: Exacto. Hay cosas que para ti no son especiales pero para los demás sí.

Ana: Como Karla, para ella es muy especial el azul y yo le dije que no.

Maestra: Bueno, eso lo dijiste porque no habías pensando las cosas diferentes. Todavía puedes jugar con ellos. Todo compañerito que te respete y sea respetuoso es un posible amigo.

Ana: ¿Todos pueden ser mis amigos?

Maestra: Sí, aunque puedes pasar más tiempo con quién estés más cómoda o con quién tengas más cosas en común o de quién aprendas más por ser diferente a ti. Vamos. (Toma la mano de Ana)

Ambas se acercan a donde están todos los niños, poniéndose de acuerdo de quién jugar.

Ana: Hola, Karla lo siento, no entendía muchas cosas, el azul es especial para ti y está bien. Me gustaría ser su amiga si todavía se puede. No quiero que nadie cambie para ser amigos.

Karla: Claro que sí, seamos amigas.

Israel: Ven te enseñamos lo que estamos haciendo.

Cuarto y último acto

Ambientación: Puerta de la escuela primaria

Contexto: Todas las mamás esperan a sus hijos a la salida de la escuela.

 

Mamá de Karla: ¿Cómo te fue cariño?

Karla: Muy bien mami. Hice muchos amigos y descubrí que no todos los niños son bruscos, que aunque todos somos diferentes podemos llevarnos muy bien, siempre que nos respetemos.

Mamá de Karla: Me alegro mucho mi amor. Considero que es algo que yo creía sobre los niños, pero que tú comprobaste que no siempre es así. Depende de cada persona. Gracias por enseñarme un poquito de todo lo que aprendiste. Estoy muy feliz por ti.

Karla: Si mami, aprendemos juntas, también me ayudó mucho tu consejo sobre el respeto. Te amo.

Mamá de Karla: Yo también y muchísimo. (Se toman de la mano y salen de escena)


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