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Ejemplos de proteína para veganos y cómo preparla

Desde pequeños nos han enseñado que es válido el consumo de origen animal, sin embargo, existimos personas que hemos cuestionado esta postura. Porque sí, el veganismo no es sólo una forma de alimentación, sino que se relaciona con un estilo de vida y, más importante, una postura política. Se trata de un análisis a conciencia de lo que significan este tipo de consumos, no solamente en cuanto a nivel salud, sino en cuanto al tema de derechos, jerarquías, poder, industria, consumismo y producción. El veganismo está interesado en evitar el uso y consumo de productos de origen animal, hablamos de alimentos, vestimenta, incluso cosméticos, porque, de igual manera, hay empresas que siguen testeando con la inocencia de los animales. Entonces, si tú amas a los animales y quieres iniciar en esta postura, incluso si aún no te has animado y quieres saber de qué trata, te queremos acompañar de la manera más amorosa posible. Te hablaremos de la proteína para veganos.

¿Qué es la proteína para veganos y sus ventajas?

Para empezar, hay que plantear qué es la proteína y sus funciones. Prácticamente, sin la proteína el organismo no puede funcionar para nada, ayuda a nuestro crecimiento, reparación y mantenimiento de cada tejido de nuestro cuerpo, es decir, resulta fundamental para temas como el crecimiento de nuestras uñas, del músculo, para regeneración de la piel, para tener un cabello sano y, sobre todo, mantener órganos sanos. También nos permite tener buena cicatrización. Entonces, hablar de consumir proteína es una parte fundamental de nuestra alimentación y podemos encontrarla en diferentes alimentos, donde varían las cantidades y otro tipo de nutrientes que les acompañan.

La proteína vegana tiene una ventaja enorme sobre la de otro tipo de origen, puesto que no tiene casi grasas saturadas, por lo tanto, permite cuidarte mucho de enfermedades cardiovasculares y, con ello, cuidar nuestro corazón. Por otro lado, ayuda mucho a la digestión y salud intestinal, porque contiene mucha fibra. Eso sí, al contener menor cantidad de proteína, sí hay que cuidar mucho las cantidades para cumplir los requerimientos. De igual manera, siempre se vale consumir complementos, pero recetados por nuestro médico.

Aún más importante es que recuerdes que el cambio de dieta no es cualquier cosa, sea cual sea. En este sentido, debemos siempre estar acompañados por nuestro nutriólogo, con un chequeo constante. Sobre todo porque somos nuevos en esto y puede que tus porciones se sientan diferentes, que tal vez no sepas cómo combinar los alimentos o simplemente porque siempre es bueno saber qué necesita el cuerpo.

Ejemplos de proteína vegana e ideas de cómo prepararla

Lentejas

Con 9 g de proteína por cada 100 gramos. Para poder cocinarlas, vamos a lavarlas, posteriormente las ponemos a hervir a fuego medio en agua o bien caldo vegetal, cebolla y ajo, aproximadamente por media hora. Recuerda que, de por sí, son algo saladas, por lo que lo mejor es evitar la sal o agregarla al final. Una vez listas, las recetas que pueden salir de aquí son infinitas:

  • Sopa: Simplemente servimos tal cual lo hicimos, podemos agregar algunas hierbas para darle mayor sabor.
  • Para hamburguesa: Lo que haremos es triturarlas para convertirlas en una masita y las vamos a empanizar, esta es una receta ganadora.
  • Ensaladas: Simplemente mezcla con verdura, sabe delicioso con jitomate, pepino y limón. Tendrás el desayuno ganador.

Garbanzos

Tiene aproximadamente 8.9 gramos por cada 100 g. Los garbanzos también son muy versátiles, incluso puedes hacer postres:

Panqué de chocolate saludable:

Vamos a utilizar una taza de garbanzos ya cocidos, los vamos a machacar bien. Agregaremos una taza de avena molida con endulzante al gusto, un cuartito de taza de aceite de coco o cualquiera de origen vegetal, agregamos media taza de leche (yo recomiendo de almendra porque da un sabor muy rico o de avena para no mezclar tantos sabores). Agregamos una cucharada de polvo de hornear, esencia de vainilla, media taza de cacao en polvo y una pizca de sal. Siempre puedes agregar chispas de chocolate o pedacitos de alguna fruta. Pon tu horno a 180 grados y listo, en media hora tendremos un pastel delicioso, saludable y alto en proteína.

Soja

Una vez cocida, tiene un aproximado de 16 g de proteína en 100 gramos. La realidad es que puede ser deliciosa, eso sí, hay que cocinarla con mucho sazón y saber combinarla. Mi favorita son:

  • Enchiladas de soja:

Primero, hidrataremos la soja con caldo vegetal por aproximadamente 15 minutitos y vas a conseguir salsa de soja, que trata de un líquido fermentado que contiene soja, trigo, agua y sal. Le dará un sabor delicioso, algunos también ya tienen saborizante. Una vez listo, lo pasamos a una cacerola con aceite, cebolla y ajo, aproximadamente unos 5 minutos, y cuando esté listo, podemos agregar la salsa de nuestras enchiladas para que tome aún más sabor o servir directamente dentro de nuestras enchiladas. Te prometo que será tu comida favorita.

Quinoa

Tiene un aproximado de 14 gramos por cada 100 g. Es súper versátil, por lo que puedes hacer:

  • Una ensalada: Aquí solo tenemos que mezclar la quinoa cocida, pepinos, aguacate, tomate cherry y cebolla morada con limón y sal. Si se te antoja, un poco de aceite de oliva. De verdad que es una combinación más que ganadora.
  • Guisado de quinoa y garbanzo: Así es, algo que nos brindará mucha proteína porque estamos reuniendo a dos grandes. Vamos a mezclar en un sartén quinoa y garbanzos ya cocidos, zanahoria y calabazas ya picadas con caldo de verduras. Puedes agregar sal y pimienta al gusto hasta que veas que tus verduras se ven listas.

Frutos secos

Y si buscas complementar la proteína sin cocinar mucho, los frutos y semillas son definitivamente tu opción. Eso sí, recuerda consumirlas sin exceso porque, si no, pueden caer pesadas, ya que para obtener esa cantidad necesitaríamos comer mucho de esto (100 gramos).

  • Almendras: Nos brindan fibra y grasas saludables.
  • Semilla de chía: Contiene antioxidantes.
  • Semilla de calabaza: Es rica en hierro, magnesio y antioxidantes.

Y si sientes que ahora es demasiada información, no sabes cómo iniciar o sientes cierta presión, tranquila, que los estilos de vida no se dan de la noche a la mañana. Vamos poco a poco, cuidándote y sin irnos directamente a los extremos. Dejando de consumir cosméticos, vestimenta y disminuyendo tu consumo, puedes ayudar muchísimo. Incluso, antes de entrar al veganismo, puedes probar utilizar como puente el vegetarianismo, donde lo que harías es evitar el consumo de carne, pero aún incorporando productos como huevos, lácteos, etc. Recuerda que la idea es que esto sea sostenible.

Cuéntanos, ¿qué más te gustaría saber?

ico nancy
Escrito por:
5 de julio de 2025

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