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Tartamudez infantil, cuándo preocuparse

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Muchos niños pequeños tartamudean durante un tiempo. ¿Tu hijo hace sonidos más largos de lo necesario, se adhiere a ciertos sonidos o repite palabras? No te preocupes, por lo general esto pasará por sí solo, pero a veces es necesario buscar ayuda. ¿Qué es exactamente tartamudear? ¿Y cuándo es prudente llevar a tu pequeño a terapia?

¿Cómo empieza un niño tartamudo y qué puedes hacer?

Como madre, puedes sentirte bastante ansiosa cuando oyes a tu hijo vacilar. Es posible que te preguntes si esto forma parte del desarrollo normal o si la tartamudez está realmente presente, y qué debes hacer. Puede ser difícil distinguir entre la disfluencia que es parte normal del desarrollo y las primeras señales de tartamudez.

Proceso de habla en los niños

Hablar es una habilidad compleja. Los pensamientos, las ideas o los sentimientos deben transformarse en lenguaje, en palabras y frases. Este lenguaje se convierte en movimientos del habla. A continuación, se instruyen todos los músculos que intervienen en el habla (¡hay más de 100!). Tienen que hacer exactamente el movimiento correcto, con la velocidad y la fuerza exactas, en el momento exacto. Esto requiere un alto grado de coordinación y sincronización.

Tartamudeo

Por lo tanto, no es de extrañar que esto no siempre funcione bien en los niños pequeños. Les oirás repetir un sonido o una parte de una palabra, o retener un sonido más tiempo del necesario. Esta falta de fluidez puede formar parte del desarrollo normal del lenguaje de un niño. Entre el 50 y el 80% de los niños que tienen dificultades para hablar en la edad infantil o preescolar, estas dificultades desaparecen por sí solas en cuanto son capaces de controlar mejor su «aparato fonador».

¿Cómo darse cuenta de que tu hijo tartamudea?

El tartamudeo generalmente comienza entre 2 y 5 años. Hay algunas características que pueden ser un indicador de que el tartamudeo no pasa por sí solo:

  • Tiene dificultad para comenzar una palabra, frase u oración
  • Prolonga mucho una palabra o sonido dentro de una palabra
  • Repite un sonido, sílaba o palabra
  • Mantiene silencios breves para ciertas sílabas o palabras, o pausas dentro de una palabra (separación de palabras)
  • Usa palabras adicionales como «eh…» en caso de dificultad para continuar con la siguiente palabra
  • Tensión excesiva, rigidez o movimiento de la cara o la parte superior del cuerpo para pronunciar una palabra
  • Se pone ansioso hablar
  • Su capacidad para comunicarse es limitada.

Causas del tartamudeo en niños

Los investigadores continúan estudiando las causas de fondo de la tartamudez del desarrollo. En muchos casos, es posible que intervenga una combinación de factores. Las causas posibles de la tartamudez pueden ser:

La fluidez del habla también puede verse alterada en el contexto de mal estar emocional. Las personas que no tartamudean pueden tener problemas de fluidez cuando están nerviosas o se sienten presionadas. Estas situaciones también pueden hacer que tartamudeen y pierdan fluidez.

Por estos motivos, en algunos niños la tartamudez no desaparece por sí sola. Esto se debe a que nacen con una menor habilidad para la sincronización y coordinación del habla. A menudo se ve que la tartamudez ya viene de familia, pero no siempre es así.

Disparadores


Si un niño tiene predisposición a tartamudear, hay ciertos factores desencadenantes que hacen que el tartamudeo surja o se refuerce. Los más importantes son la tensión y la velocidad. El estrés puede surgir cuando se rompe el equilibrio entre lo que un niño puede hacer y lo que se le pide, por el entorno o por el propio niño. Muchos cambios en poco tiempo también pueden influir en el desencadenamiento de la tartamudez. Además, la ansiedad y la irritación del entorno con respecto al habla pueden hacer que el niño sienta que está haciendo algo mal. Esto puede aumentar la tensión y, por tanto, el riesgo de tartamudez. Con el factor velocidad se puede pensar en un ritmo de habla elevado o en un ritmo de edad elevado. Si la velocidad es superior a la que el niño puede soportar, se produce de nuevo un desequilibrio entre los requisitos y las capacidades.

Terapia del habla o de la tartamudez

Si el habla no mejora, mientras se observan los consejos anteriores, es prudente consultar a un logopeda o a un terapeuta del habla con experiencia en la orientación de niños pequeños que tartamudean y de sus padres. Examinará el habla del para identificar todos los factores que intervienen. Después, os podrá dar un consejo a medida de sobre cómo ayudar mejor a tu hijo.

¿Qué hacer si tu hijo tartamudea?

  • Habla con tu hijo a un ritmo pausado y toma descansos regulares. Ralentizar tu propio discurso a menudo funciona mejor que dar consejos como: ‘Piensa primero y luego habla’.
  • Cuando haya terminado con una oración, espera unos segundos antes de decir nada.
  • Haz el menor número posible de preguntas seguidas. En lugar de simplemente comentar lo que su hijo te dice para que sepa que lo ha oído.

  • Usa tu expresión facial y lenguaje corporal para hacerle saber a que le estás escuchando lo que tiene que decir y no la forma en que está hablando.
  • Planifica 15 minutos cada día en el que puedas presatarle total atención. Este tiempo de calidad le da confianza a tu hijo.
  • Informa a los miembros de la familia, como hermanos y personas en el área de los consejos anteriores. Todos los niños, pero especialmente los niños que tartamudean, hablan más fácilmente cuando no se les interrumpen constantemente.
  • Por último y más importante hazle saber a tu hijo que lo amas y que lo apoyarás siempre.

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada niño y cada familia son diferentes y únicas.

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solutions

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