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Detectar el autismo en una etapa temprana (bebés y niños)

¿Cómo explicar qué es el autismo?

El autismo es un trastorno del desarrollo, que a veces se puede reconocer desde los primeros meses de vida. En el caso de los bebés con autismo, la interacción con los padres es algo más difícil por ejemplo desde que tienen 2 meses. Ellos procesan la información de manera diferente a otros niños. Los bebés con autismo pueden enfocarse en una persona o juguete y hacer lo mismo una y otra vez. Demasiados estímulos, por ejemplo en las transiciones o cambios, pueden hacer que los bebés tengan más estrés y ansiedad.

 

¿Cómo reconocer el autismo en una etapa temprana? Síntomas en bebés y niños.

Ya que sabes la definición, puedes reconocer el autismo en tu bebé por la forma en que se comunica contigo, con tu pareja y con otras personas de su entorno. Puede ser que carezca de estímulo para la risa o que no establezca contacto visual. También es posible que los bebés con autismo busquen menos comodidad o mimos.

A veces, los bebés con autismo no reaccionan si personas importantes en su entorno más cercano se van o regresan a casa. Otros ejemplos pueden ser no responder a su nombre y no balbucear cuando tienen alrededor de un año de edad.

Es importante buscar ayuda pronto si hay una forma de autismo. Cuanto antes se pueda hacer un diagnóstico, mejor será para el desarrollo del niño y el apoyo de los padres.

La mayoría de los padres comienzan a tener sospechas después del primer cumpleaños de su hijo. Ya que, las diferencias con otros bebés se vuelven más llamativas. Alrededor de los 15 a 18 meses, los niños autistas parecen mostrar una disminución en lugar de progresar en el desarrollo.

A la edad de dos años, la mayoría de los padres con niños autistas saben que algo no va bien.

Si los padres tienen tales sospechas, deben tomar medidas y ese niño siempre debe ser examinado.

Los principales beneficios de un diagnóstico a una edad muy temprana pueden ser:

  • Se puede iniciar tratamiento temprano y apoyo.
  • De esta forma podrás concluir un período de sospecha, dudas y culpa.
  • Puedes obtener información sobre el autismo para que poder ajustar la educación de tu hijo cuando sea necesario.
  • Puedes llamar a organizaciones y personas de tu área que puedan ayudarte.

Las diferentes características del autismo se pueden dividir en tres categorías principales: relaciones sociales, comunicación e imaginación limitada con un comportamiento estéril. Estas características pueden ocurrir en diferentes combinaciones y con diferente intensidad. Algunos niños tienen muchos síntomas, otros niños tienen menos síntomas y también en menor grado.

Restricciones en la interacción social

El problema central son las dificultades con la reciprocidad en la relación social. La forma en que esto se hace evidente al tratar con un niño con autismo puede variar mucho. Algunos niños son muy pasivos y apenas participan en el mundo que los rodea, mientras que otros no mantienen una distancia y, a menudo, reclaman la atención de alguien de una manera inusual. Además, tanto la comprensión de lo que los demás sienten y piensan como la comprensión de las situaciones sociales es muy limitada.

Algunos ejemplos:

– Tienen dificultad para hacer contacto visual.

Evitan el contacto físico.

– No hay ‘sonrisa social’ (que generalmente comienza a las 6 semanas).

– Como niño, no piden que los agarren en brazos.

– No responde al enfoque de otros, por ejemplo, otros niños;

– No imitan o apenas imitan sonidos o movimientos de otros, por ejemplo, acciones simples como aplaudir las manos.

– No responden o apenas responden a su propio nombre.

– Como un bebé es muy tranquilo y parece que nunca necesita nada.

– Prefiere jugar solo o ser muy dominante durante un juego con compañeros.

– Compartir intereses o diversión poco o nada con los demás.

– Usa pocas expresiones faciales o gestos para hacer contacto.

 

Limitaciones en la comunicación

En el autismo, se interrumpe el proceso de comunicación, pero también los medios de comunicación o la forma en que se comunica el propio mensaje. Cuando el lenguaje está presente, no siempre se utiliza como un medio para comunicarse realmente. Los niños dotados con autismo pueden, por ejemplo, ser muy fluidos en el lenguaje e incluso tener un amplio vocabulario, pero experimentan problemas con el ‘arte del lenguaje’, la pragmática, no tanto con la ‘tecnología’. Carecen de las habilidades para entender y usar el lenguaje de manera adecuada y adecuada en el contexto social. La mímica y el lenguaje de señas son difíciles de entender para ellos y pueden ser una fuente de confusión.

Algunos ejemplos

Ecolalia, donde se repiten los sonidos, palabras u oraciones que acaban de escuchar, o que se tomaron de una caricatura, por ejemplo.

Retraso en el desarrollo del lenguaje: poco balbuceo; no dice palabras sueltas al año y medio. No es capaz de hacer oraciones de dos palabras todavía a los dos años.

Cambia los pronombres personales (‘tú’ en lugar de ‘yo’);

– Siempre habla de lo mismo, trabajando obsesivamente en un tema.

– A menudo hacen oraciones cortas y dicen solo lo que se necesita.

– No sabe cuándo decir algo y cuándo no.

– La comunicación es más bien un tráfico en un solo sentido, no sabe cómo mantener una conversación, no puede tener en cuenta lo que el interlocutor sabe o no sabe todavía.

– Poca expresión al hablar.

– La toma literal de lenguaje: es lo más sorprendente en chistes, expresiones y refranes. El uso del lenguaje figurado puede ser muy confuso para los niños con autismo.

 

Imaginación limitada, intereses inusuales y comportamiento repetitivo

Las personas con autismo pueden funcionar de una manera rígida, muestran un comportamiento estéril o repetitivo y suelen tener un interés limitado o inusual. También hay que tener en cuenta que dentro del expecto autista existen grandes diferencias entre los niños.

Esto se refleja, entre otras cosas, en:

– Estereotipias motoras tales como girar, mecerse, batir los brazos, caminar sobre los dedos de los pies

– Acciones repetitivas (repetir las mismas acciones), por ejemplo, simplemente encender y apagar un interruptor de luz, girar las ruedas de un carro de juguete, abrir y cerrar puertas …

Rituales (hacer cosas en un cierto orden) o rutinas, por ejemplo, siempre tomando la misma ruta hacia un determinado destino

– Las horas involucradas en organizar los objetos de una manera específica, por ejemplo, poniendo los juguetes en filas.

– Jugar de una manera muy personal, donde un juego u objeto no se usa para lo que está destinado.

– No hay fantasía en el juego, por ejemplo, para dar ‘comida’ a una muñeca.

– Suelen estar muy apegados a cosas que tienen poco valor para nosotros: cuerdas, pedazos de papel, etc.

– Desvian los intereses de los compañeros, por ejemplo, el interés en los animales que están extintos, no en los animales en general.

– Desarrollan una pasión por ciertos temas como los automóviles o el horario de los trenes.

– La necesidad de repeticiones y resistencia al cambio. Cualquier cambio puede ser aterrador y causar confusión.

 

Problemas adicionales

Además de estas características típicas, regularmente ocurren otros problemas.

– Reacciones inusuales a estímulos sensoriales. Hipersensibilidad al ruido, olor o luz, pero también a un nivel táctil, como una hipersensibilidad a ciertas telas de ropa. O todo lo contrario: insensibilidad al dolor, mantener ruidos fuertes…

Miedos extremos y aparentemente ilógicos.

– Sobreactividad y / o comportamiento impulsivo.

– Problemas de comportamiento no específicos, como problemas de alimentación y sueño, rabietas, agresividad, comportamiento destructivo y comportamiento auto agresivo.

 

¿Cómo puedo saber con seguridad si mi hijo tiene autismo?

¿Tienes sospechas de que tu hijo puede tener autismo? ¿O crees que tu bebé se comporta de manera diferente a otros bebés? No dudes en consultarlo con el médico, en el caso de que sea necesario pueden referirte a un especialista.

Para aclarar lo que está sucediendo, también se observan otras posibles causas, como escuchar o ver mal. No te quedes preocupada y con dudas, en el autismo, es importante que el niño y su familia reciban un buen apoyo lo antes posible. Cuanto antes se sepa, más rápido se podrá comenzar con este apoyo.

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada persona es diferente por lo que para establecer un diagnóstico y un tratamiento es indispensable que acudas a tu médico.

 

 

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solutions

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Actualizado: 2019-03-04

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