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Técnicas de regulación y validación emocional para niños

Las emociones son reacciones que tenemos como seres humanos ante situaciones que nos rodean. Esto se relaciona todo el tiempo con un tema de expectativas, es decir, qué esperábamos de lo que está pasando. Imagina, si para los adultos que ya contamos con más experiencias sobre resolución de problemas, entendemos que la vida no siempre sale como queremos y además los años nos han regalado conocimiento sobre nosotros mismos, nos es complicado procesar la información ¿qué podríamos esperar de los más pequeñitos que apenas están conociendo todo esto. Por eso es que como papás tenemos la responsabilidad de acompañarlos en el proceso y una manera maravillosa de hacerlo es enseñándoles técnicas de regulación y validación emocional.

¿Qué son las técnicas de regulación y validación emocional?

Para entender qué son estas técnicas primero debemos hablar de la importancia y función de las emociones. Prácticamente están ahí porque quieren decirnos algo, nos están anunciando que algo importante está sucediendo, lo que pasa a nuestro alrededor se vuelve importante dependiendo de los aprendizajes que hemos adquirido, la manera en que vivimos las emociones y ante qué reaccionamos es diferente para cada persona. Prácticamente se trata de un letrero de stop en nuestra mente, nos pide parar unos segundos, observar, analizar y reaccionar.

Siempre, aunque no lo creas, las emociones buscan nuestro bienestar, por ejemplo, la tristeza quiere que encuentres espacios más agradables o que regresen situaciones que hacían bien, el enojo te anuncia de aquello que consideras una injusticia y que tal vez algo está rompiendo tus derechos o límites, también te habla mucho de tus deseos, es decir, de aquello que es importante para ti.

A pesar de lo importante que suele ser no nacemos con el conocimiento de qué hacer cuando se presentan o de qué forma escucharlas, de hecho para lograrlo se requiere de un nivel de concentración y autoconocimiento enorme. Muchas personas, me atrevo a decir que la mayoría solemos ignorarlas porque parecería que eso arregla las cosas, pero no es así, es como cuando tiramos un plato y se rompe, claro que si yo lo ignoro me evito el trabajo de limpiar, no cortarme con los pedazos en el momento pero eso no hace que desaparezca, al contrario, se esparce y se queda ahí pendiente hasta que ahora es más complicado entender qué hacer para solucionar el problema y eso se agrava aun más cuando se acumula, por que sí, podemos guardar muchas emociones al mismo tiempo y se vuelve bastante pesado.

Una de las formas en que podemos observar que está pasando esto es cuando sobrepesamos todo el tiempo, no podemos concentrarnos, queremos llorar al parecer sin razón alguna y cuando explotamos ante cosas pequeñas.

Así es como pasa con las emociones, como adultos les enseñamos a los niños sin querer que sus emociones pueden ser ignoradas o que no son tan valiosas, por ejemplo, cuando hacen un berrinche y la gente voltea solemos regañarlos en lugar de entender los motivos reales, cuando se caen y traes prisa puede que no le des el tiempo necesario, etc., son actos cotidianos que aunque no tienen una mala intención van haciendo que los niños no sepan regular y mucho menos validar las emociones, ni propias ni del otro.

Beneficios

Entonces, las técnicas de regulación y validación emocional son algo así como una guía o actividades que pueden llevar a cabo cada vez que algo nuevo se presenta, el objetivo es que hagan caso de las sensaciones, aprendan a detenerse un momento, escucharse, regularse y validar con cariño su sentir para no volverlo algo pesado y así tener todo listo para saber cómo actuar. Se escucha sencillo pero la verdad es que se trata de continuos intentos, errores y aciertos, no seremos perfectos y eso es parte de la validación emocional. Algunos de los beneficios de aprender estas técnicas son:

  • Reconocimiento de las necesidades propias y del otro
  • No acumulación de emociones, por lo tanto pueden disminuir los periodos largos donde lo ves enojado todo el tiempo contenido.
  • Mayor autonomía y autoconocimiento
  • Eficacia ante situaciones inesperadas
  • Aumento de autoestima
  • Mejora en relaciones personales
  • Desarrollo de empatía
  • Mejora de comunicación en familia

Todo esto es parte de hacer un trabajo consciente y respetuoso con las emociones, entonces, al ser una cosa tan beneficiosa es momento de aprender algunas de ellas:

Técnicas de regulación y validación emocional

Empecemos por las técnicas de validación, porque sí, para poder regular o contener algo tenemos que reconocerlo y es necesario validarlo. Para enseñarle la importancia de esto, le puedes contar una historia a tu pequeño. Imagina que se cayó un plato y por no recogerlo yo niego que pasa, de repente paso por ahí descalza y un pequeño pedazo de vidrio se siente en mi pie, pero sigo ignorando hasta que me pasa varias veces, incluso empieza a afectar a quienes conviven conmigo, entonces decido que ya no quiero sentir el malestar cada vez que paso por ahí.

El primer paso para resolverlo es aceptar que tire un plato, validar lo que esta pasando, eso me da a mí una guía de qué hacer, por ejemplo, barrer pero por pedazos porque al ser cachitos es posible que sea mas difícil si hago un solo puñito de basura, debo usar guantes y un recogedor para levantarlo porque sino me corto, debo prender la luz para ver detenidamente, etc., Si yo no reconociera que eso pasó y aun así quisiera ya no lastimarme al pasar por ahí, sería más difícil porque no lo resolvería adecuadamente o diría pues no hay nada que barrer. Pasa lo mismo con la emoción, lo primero que debemos hacer es validar lo que pasó, reconocer que está pasando y hacerlo con amor y sin castigo alguno. Hay emociones que pueden darnos pena o no sentirse bien, pero tenemos que aceptarlas para trabajarlas y ver su función, observar cómo nos cuidan.

Ahora sí empecemos con las técnicas de validación, eso sí recuerda que son acciones que requieren de un constante refuerzo, entonces, mi consejo es, que te vea a ti haciéndolo contigo misma en voz alta cuando tengas cualquier emoción, también hazlo con él, y pídele que lo repita en alto para que se convierta en su actuar aun cuando esté solito. Después en cualquier oportunidad ayudalo a hacer lo mismo contigo, cuando te vea triste o enojada, reacciona de la mejor manera y permitete mostrar y validar tus propias emociones, comparte con él, eso si, los niños apenas inician, evita pedirles consejos si son cosas de adultos, evita contarles problemas muy duros o fuertes, solo comparte de la forma más sencilla y sin meterlos en problemas, con el tiempo podrán hablar más abiertamente pero ahora que son niños nos quedaremos en la mera validación.

Los pasos o técnicas para hacerlo son los siguientes, te explico lo que tú harás como papá cuando esté mal para que después lo reproduzcan en los diferentes escenarios que ya mencionamos.

Otra cosa importante las técnicas de validación y regulación se mezclan, trabajan en conjunto, de la misma manera no tienen un orden específico, hay niños que tienen la necesidad de hablarlo de forma inmediata, otros que se niegan y necesitan regulación corporal, otros que quieren espacio, soluciones primero, debes de ir checando cómo es que tu pequeño reacciona y qué les funciona mejor.

Escucha activa y expresión abierta (compañía cálida)

Se trata de estar presentes en el momento, no se vale distraer a la persona que está mal con juguetes, cosas, ni tampoco se vale escuchar a alguien haciendo varias cosas a la vez, eso también aplica para nosotros como padres, debemos estar cien por cien presentes, suelta el celular o lo que estés haciendo.

Hay que brindar un espacio cálido, podemos sentarnos frente a la persona, no vamos a dar opiniones, solo mantenemos contacto visual amoroso, tal vez agarrar la mano si así lo quiere o darle esa distancia, y podemos mostrar algunas muletillas o palabras que indiquen lo estamos escuchando: cómo fue, qué pasó, qué sentiste, ok entiendo, vale, etc., es totalmente normal sentirte así, es válido.

Empatizar (compañía cálida)

Es completamente válido que te sientas así, era algo importante para ti y mamá no lo sabía, lo está descubriendo en este momento, en verdad siento mucho esta situación. Entiendo que es la primera vez que pasa, es normal que sientas esta sensación en este momento porque es nuevo.

Reflejo emocional (regulación mental)

Los niños aún no entienden precisamente qué emociones están presentes, recuerda que la mejor manera de enseñarles es haciendo una tablita donde coloquen su emoción, cómo detectarla en el cuerpo y qué pensamientos suelen venir cuando pasa, eso será una gran guía en estos momentos. Si no encuentran el lenguaje podemos apoyarlos cuando están dando opciones que creamos pueden estar presentes. La idea es reflejar y recordarles qué esta pasando, ejemplo:

Entiendo ¿Te sentiste enojado porque prestamos tu juguete? ¿Deseabas jugar con él?¿No te gustó que lo tratara mal porque es tu favorito? o crees que fue tristeza ¿En qué parte del cuerpo se sintió?

Regulaciones emocionales físicas

Respiración pausada

Regular el cuerpo es muy importante, los niños a veces pueden pegar o hacer berrinche en el piso por esas razones, no saben qué hacer con la sensación del cuerpo, la mejor técnica para eso es aprender a respirar y relajar el sistema nervioso. Puedes iniciar pidiendo que inhale en 4 tiempos, detenga en 2 o 3 y suelte en 4 para ir aumentando con las repeticiones hasta 6. Muchos pequeños empiezan a sentir la necesidad de llorar, permite y acompaña, jamás lo cortes porque es una forma de regulación natural del cuerpo.

Brindar contacto físico o tiempo fuera

Los niños pueden sentir inseguridad de mostrar su vulnerabilidad, hay temor porque los dejen de querer al ver enojado al adulto, entonces una manera de regularlos es garantizar el amor a través de tomar su mano o abrazar, siempre pregunta si les gustaría o abre la posibilidad. Si el pequeño no lo desea puedes sugerir darle un tiempo a solas, siempre y cuando estén en casa o un espacio seguro, puedes permanecer a su lado pero sin hablar, eso también ayuda.

Movimiento del cuerpo

A veces el cuerpo esta tan contenido que incluso la respiración no ayuda tanto como quisiéramos, te sugiero que en ocasiones puedan agregar otras actividades como hacer pequeños saltos regulados, estiramientos o si es un sitio adecuado correr en el jardín, algo que les ayude a sacar la energía, esta la recomiendo como base para hacer siempre pero es funcional en ocasiones muy precisas y por un tiempo corto, un par de minutos para causar una mayor excitación. De igual manera que regulemos la emoción no significa que ignoremos el origen, así que después de esto aunque cause un poco de malestar debemos volver a nombrarlo.

Separen visualmente cada problema (regulación mental y fÍsica)

Los niños se abruman igual que nosotros, a veces el malestar no es tan grande pero se siente así por el número de estímulos, por ejemplo, si aun niño se le rompió su juguete favorito y están en casa, no será lo mismo que si sucede en un mercado con mucho ruido al rededor, personas pasando, empujando, olores, etc., Así que lo primero que te recomiendo es eliminar eso. Nombralo, colócate en cuclillas a su altura y ve el mundo como él en ese momento, explícale todo lo que lo está haciendo sentir mal y dile, vamos a solucionar lo más inmediato para tener calma de resolver lo más importante que es el juguete, llévalo a un lugar más tranquilo, sin presiones, elimina los estímulos y con ello se calmará aun más.

De igual manera traía una paleta y cayó al piso pero en el proceso se le ensució su playera favorita, para él son dos problemas y hay que nombrarlos e ir resolviendo cada uno de forma aislada para evitar que se abrumen.

Busquen o propongan soluciones (regulación mental)

A veces los niños no encuentran la solución a la primera, se les dificulta demasiado, porque el problema se siente enorme, una vez que ya separaron los problemas brinda opciones, pregunta primero si hay algo que pueda ayudarlo a sentirse mejor en ese momento y negocien, también puedes dar varias soluciones para que seleccione la que le haga mayor sentido.

Prepárate para la situación antes

Recuerda que la regulación es un proceso, no se logra de un día a otro pero si es verdad que cuando estamos en la situación se vuelve complicado que los niños escuchen al cien por ciento, te recomiendo que aprendan sobre sus emociones y autoevaluén qué les causa bienestar, a manera de reflexión, es decir, en un espacio tranquilo sin nada que resolver pueden crear estrategias donde tanto tú como él identifiquen más fácilmente sus necesidades.

Recalca tu postura y enuncia aquello que no es válido

Aunque la idea es solucionar y validar, nunca olvides la corrección de aquello que no estuvo bien, se hace al final cuando los niños ya resolvieron la situación y se sienten tranquilos, saben que hay cercanía contigo, que el amor está intacto y hay seguridad para hablarlo. Por ejemplo: Yo entiendo que puede ser difícil compartir, ya negociamos cómo lo haremos la próxima para que no sea tan abrumador para ti, pero lo que no es válido es que intentaras arrebatar las cosas, y pegarme, tampoco se vale gritarle a las personas ¿Qué hacemos? (aquí es cuando van a renombrar sus técnicas de regulación y protocolos ante cada emoción), de igual manera marcamos límites.

Deseamos que estas técnicas te sean de mucha utilidad y que sobre todo puedan obtener cada uno de sus beneficios. Cuéntanos ¿Cuál ha sido de mayor ayuda?

ico nancy
Escrito por:
15 de marzo de 2026

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