Todo sobre desmayos en niños pequeños

Los desmayos son considerados como algo muy común en niños menores; sin embargo, no debemos ignorarlos porque pueden estar expresando algo importante en la salud tanto física como emocional de nuestros niños. Aquí te tengo un artículo con todo lo que debes aprender del tema: el porqué, qué hacer y qué errores hay que evitar. Empecemos.
¿Qué provoca desmayos en niños pequeños?
Un desmayo también se llama médicamente síncope, por si en consulta llegas a escuchar. Consta de una pérdida del conocimiento causada por falta de sangre en el cerebro. Existen diferentes razones por las cuales puede suceder, en su mayoría no de gravedad:

- Presión arterial baja: es común cuando se levantan de golpe, porque hay cansancio extremo, ya sea por ejercicio o por estar parados mucho tiempo bajo el sol (común en honores a la bandera). Estar deshidratados o no haber comido, incluso si no durmieron adecuadamente.
- Estrés: una de las razones más comunes en adolescentes puede ocurrir cuando están preocupados o nerviosos, bajo evaluación o presión social.
- Miedo: Esto es más común en niños pequeños ante situaciones nuevas, cuando les hacen bromas y los espantan, al ver inyecciones, mucha gente, presenciar sonidos o movimientos muy fuertes.
- Debido a un golpe en la cabeza o ante mucho dolor. El cuerpo puede actuar primero con náuseas y mareos y después con desmayo.
- Fiebre o diarrea: lo que sería el equivalente a la deshidratación. Suele ser común cuando los niños tienen alguna infección estomacal o gripe, ya que el sudor, el vómito y la falta de apetito los llevan a esta condición.
- Falta de oxígeno: En ocasiones, los niños pueden hacer juegos para aguantar la respiración o, en el caso de niños pequeños, lloran a tal punto que la falta de oxígeno provoca que la sangre disminuya en el cerebro y pierdan la conciencia.
- Problemas cardíacos: Estos son los casos menos registrados, menos del 10% de los casos; sin embargo, es lo que se debe descartar primero. El desmayo puede ser producto de un latido irregular, ya sea muy rápido o lento, de problemas en las válvulas o de cualquier alteración.
¿Qué hago inmediatamente si mi hijo se desmaya en casa?
Lo ideal es evitar que suceda; además de cuidar los puntos anteriores, podemos identificar cuándo está a punto de pasar y actuar.

- Cuando se identifique mareo, la primera instrucción es sentarlo o acostarlo de inmediato para evitar que pegue contra el piso.
- Para implementar la presión en los vasos sanguíneos podemos pedirle que con las manos apriete algo blando.
- Permite que respire mejor. Su ropa no debe estar apretada; retira cinturones y chamarras apretados. Abre las ventanas y quítalo del sol.
- Si es posible, recostado, colócale un par de almohadas alzando sus pies para que el retorno de la sangre al corazón sea más rápido.
- Una vez que despierte o se sienta mejor, podemos darle agua pasados unos 15 minutos, siempre que no tenga ganas de vomitar o algo azucarado.
- Se deben hacer preguntas para saber si realmente se siente mejor o si tiene alguna pérdida de consciencia.
¿Qué errores evitar si mi hijo se desmaya?

Saber cuidar a tu hijo cuando está a punto de desmayarse o cuando ya se ha desmayado es algo muy necesario. Ante el desconocimiento suele ser común cometer errores, aquí te platico cuáles son los más comunes y por qué no debemos hacerlo:
- Querer darle agua o comida de inmediato o incluso con poca consciencia: Ante un mareo leve, puede ser una buena opción, pero si los síntomas son más graves, puede ahogarse y empeorar la situación.
- Levantar al niño de forma inmediata después de que despierta. Lo ideal es que después de que despiertes, lo dejes en reposo entre 10 y 15 minutos. Debe ser un proceso, primero acostado, después sentado y al final levantarse.
- Jamás lo pongas de cabeza, hay personas que piensan que a falta de flujo sanguineo en la cabeza deben hacer algo para aumente, pero esto tiene un efecto completamente contrario, a lo más podemos subir los pies para darle una inclinación de 30°.
- Dejar al niño boca arriba en caso de vómito; lo ideal es colocarlo de lado para evitar que se ahogue y sus pulmones se vean en riesgo.
- Golpearlo o moverlo múltiples veces. Jamás se deben realizar movimientos bruscos porque es posible que lo lastimemos más y no aporta a que el desmayo se detenga.
- No des RCP ni respiración boca a boca, son procedimientos complejos que pueden poner en riesgo al niño si no se hacen correctamente; además, pueden resultar innecesarios.
¿Cuándo llamar a una ambulancia por desmayo infantil?

Si bien los desmayos son preocupantes y debemos atenderlos, hay síntomas que nos indican que algo salió de lo normal y es necesaria una atención inmediata. El principal síntoma es que tu hijo tenga los labios morados, no respire normalmente, presente epilepsia, vómitos, disminución de la consciencia y no despierte después de 1 minuto. Debes llamar al 911 para que te indiquen qué hacer mientras ellos envían una ambulancia. Aunque no tenga estos síntomas, lo más recomendable es que lo lleves a una revisión general para determinar qué causó el desmayo.
Espero que toda esta información te permita sentirte preparada en caso de que se presente un desmayo; siempre guarda la calma y recuerda cuidar todo el tiempo dos cosas: que no se golpee y que tampoco se ahogue en ese proceso. Recuerda que ante cualquier duda siempre es mejor llamar al 911; sentirte acompañada en ese momento ayudará mucho.
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