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Actividades para trabajar las mentiras en adolescentes

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Las mentiras como conducta son producto de un aprendizaje, que normalmente ha sido reforzado. Es decir, que ha tenido buenos o agradables resultados en algún momento, claro está, a los ojos de quien lo lleva acabo. Muchas veces pueden ser un resultado ante los temores, y las consecuencias, entre las que encontramos perder a la persona, que cambie la relación, quedarse sin beneficios. Sobre todo, se trata de una opción para evitar la responsabilidad o bien manejar la situación para obtener los resultados agradables.

Aquí te mostramos algunas actividades o consejos para trabajar con adolescentes en torno a las mentiras.

1.Establece que las consecuencias no dependen del adulto.

Muchas veces los adolescentes tienen la creencia de que las consecuencias son producto de la imaginación de los padres. Que se trata de una cuestión de poder y no de aprendizaje. Incluso pueden considerarlas absurdas. La idea es no ser el castigador. Opta por ser simplemente un mediador de que se cumpla el compromiso que ha hecho consigo mismo. Se trata de un crecimiento personal y de su palabra.

Enséñale que las consecuencias están en todas partes y son producto de la acción. No de un deseo de los padres. Lleguen a un acuerdo de cuál creen que debe ser la consecuencia en caso que no cumpla. Experimenten. Este compromiso puede llevarlo a que no sea tan sencillo romper lo establecido tanto con él como contigo.

Hablen sobre la sinceridad y confianza. Comparte la importancia para ti. Esto también ayudará a que no piense que mintiendo lo querrás mas que diciendo la verdad, porque te decepcionarás. Poner el ejemplo siempre ayuda.

2. Busca la razón por la que miente.

Hablar sobre el tema puede ser incómodo las primeras veces. Te recomendamos no solo establecer comunicación para sancionar, sino para comprender. Comparte. Cuéntale la razón por la que tú llegaste a hacerlo. Tus temores. Aunque no tengas una respuesta inmediata de su parte seguro ayudará. Una vez que te cuente esas razones lo conveniente es analizarlas. Desmitificar cada una de ellas, juntos, y pueden apoyarse de investigación, datos, etc.

3.Tomen ejemplos y trabajen resolución de problemas.

Tal vez no te contará todas las mentiras que te ha dicho. Pero sí puedes compartir algunas experiencias tuyas o ajenas. Busquen ejemplos de personas muy lejanas o de desconocidos para evitar conflicto. Propongan resoluciones posibles. Es como un pequeño entrenamiento para cuando desee utilizar alguna mentira, para que le sea más sencillo recordar parte de lo hablado. Aplicar lo aprendido.

4. Piensen en consecuencias juntos.

Muchas veces piensan que mentir no tendrá ninguna consecuencia y que por el contrario los salvará de eso. Plantear la realidad puede hacerlos caer en cuenta.

Hablen de las consecuencias tanto a corto como a largo plazo. De las personas afectadas, el tipo de persona que se está formando y lo que podría sucederle.

Hagan una charla general sobre las consecuencias y también pueden recurrir a los ejemplos anteriores para que de manera más especifica puedan identificar cuál será el precio de la mentira en cada caso.

5. Cuando evite la mentira refuérzalo. Escucha y agradece la sinceridad.

La primera reacción de muchos padres ante un error o acción que no consideran adecuada es condicionar su cariño, disminuir el valor de la persona, no hablarle o simplemente no escuchar. Esto definitivamente solo refuerza la idea de que a medida que se es sincero más cosas malas vendrán. Cuando se acerque a contarte este tipo de cosas guarda la calma. Si no te sientes listo pídele unos minutos para poder escucharlo adecuadamente. Que te cuente sus razones, analicen juntos qué otras opciones había, no a forma de reproche, sino para futuras ocasiones.

Planteen la resolución del problema ante lo que se encuentran. Hazle saber que aunque no estás de acuerdo, tu cariño esta intacto y la verdad fortalece ese vínculo. Posteriormente hablen sobre las consecuencias ya acordadas. Recuérdale que no depende de ti que se apliquen o no. La situación como tal trae consecuencias.

Las mentiras pueden ser comunes. Pero una vez que se establezcan reglas, comunicación, se rompan temores y se construya conciencia sobre el tema, pueden dejar de ser tan atractivas. Por el contrario, comenzar a tomarlas como un modelo poco práctico o funcional de seguir.


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