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¿Por qué hay madres que no quieren a sus hijos?

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En este post hablaremos sobre una realidad que quizá resulta poco aceptable o creíble para muchos, pero que es parte de la realidad. Te explicaremos cuáles pueden ser las posibles razones por las que algunas madres pueden no querer a sus hijos como se supone deberían hacerlo.

1. Definamos el amor

En primer lugar tomemos en cuenta algo muy importante, no suponer, evitemos hacer juicios de valor sobre algo que no nos han compartido o no estamos seguros.

El amor puede tener muchas formas de expresión: Para algunos se trata de abrazar, cargar al bebé todo el tiempo, salir con él a todos lados, abrigar, para otros será sonreír, hablar, etc.  Habrá mamás que adoren a sus hijos pero que lo expresen distinto o no sean tan cariñosas a través de la cercanía física. En otras ocasiones también encontraremos aquellas que amen con el alma pero que por ciertas razones emocionales, o por su cotidianidad no estén aún preparadas para expresarse como desearían. Por otro lado, hay quienes son más reservadas y solo lo harán bajo ciertas circunstancias o  con personas específicas.

Este es el primer punto, si tenemos la confianza o deseamos ayudar, pregunta, cuáles son sus formas de dar amor, cómo se sienten, pero siempre con todo el respeto y aceptando que si la persona no desea compartir nada, es muy válido, así como que no tenemos la posibilidad de modificar su forma de ser. Evitemos asumir algo como verdad cuando no estamos seguros de cuál es el contexto.

2. Hablemos del «instinto materno»

Es un concepto que escuchamos desde pequeños, que consta de una idea sobre la manera en que las madres por naturaleza aman a sus bebés y dan todo por ellos, incluso pasando sobre su propio bienestar. Aunque es verdad que muchas madres lo hacen, no aplica con todas. No existe como tal un estudio que constate el hecho de que el instinto materno existe, de hecho, se ha demostrado lo contrario, que como todo, el amor y el papel de madre se va aprendiendo y resulta ser parte de un aprendizaje social, lo que se relaciona con las enseñanzas de género.

Esta idea de que la mujer es por naturaleza amorosa, tierna, protectora, digamos una cuidadora nata es un ideal  que se ha construido por años.; puede o no ser real; hay tantas formas de ser madre como madres hay en el mundo. Hay mujeres que son menos expresivas, que no disfrutan de cuidar a otro o de decir palabras de amor, pero sí de hacer cosas que normalmente son consideradas para hombres como ser las proveedoras, ser fuertes físicamente, etc. Lo más común es que aquellas mujeres que salgan de la regla social sean consideradas como extrañas, lo mismo sucede con las mujeres que no tienen este «instinto materno»,  son muy criticadas. En realidad, no contar con este aprendizaje no es malo ni bueno, simplemente sucede.

3. Cambios, emociones y duelos no trabajados

Brindar cariño o establecer un vínculo es resultado de tiempos, pero sobre todo implica mucho trabajo a nivel conductual y emocional, es decir, de energía. Esto quiere decir que cuando una mujer no se encuentran muy bien en otros ámbitos, resulta difícil estar en contacto con otros o bien a cargo de un pequeño ser.

Parte de tener un hijo es experimentar muchísimos cambios que no son sencillos para la madre, por lo que lo mejor que podemos hacer es tener mucha empatía, ayudar a que pueda expresarse y acompañarla en sus otros procesos.

4. Maternidad no deseada

Como mencionamos con anterioridad, existen mujeres que no cuentan con el deseo de ser cuidadoras o madres. Este hecho puede estar rodeado de muchos factores, como embarazo adolescente, pocos recursos, imposición de la maternidad, baja escolaridad, conocimiento o falla de anticonceptivos, proyecto de vida distinto y muchas otras. Todos estos factores pueden llevar al no deseo de la maternidad, lo cual se ve reflejado al momento de la convivencia con el menor.

Recordemos que el hecho de que una madre no quiera convivir de la manera que esperamos con su bebé no se trata de un hecho aislado, sino que más bien es resultado de muchos factores que debemos conocer antes de emitir algún juicio de valor. Esperamos que este articulo sea de utilidad para conocer más sobre este tema.


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