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¿Cómo fomentar la lectura en niños grandes?

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La lectura es un hábito y un gusto que se va adquiriendo; sin embargo, para algunos niños no resulta algo tan atractivo o no se sienten atraídos por realizar esta actividad, lo cual pareciera que se va dificultando con el tiempo, es decir, con los  niños más grandes. Aquellos que ya adquirieron la habilidad de leer pero que no la llevan a cabo, tranquila, que esto siempre tiene solución, puede representar un reto para ambos pues se trata de adquirir un nuevo hábito y gusto en el día a día. Se trata de un proceso, por lo que puede requerir un poco de tiempo, que dependerá de cada niño, y seguramente lograrás fomentar la lectura en tu niño. Aquí te dejamos algunos puntos a considerar para iniciar dicho proceso:

1. Indaga experiencias y pensamientos.

Como ya se mencionó, la lectura es un gusto adquirido. Gran parte de no disfrutar alguna actividad se debe a nuestros primeros encuentros con ella, al significado que le otorgamos a partir de nuestras experiencias. Entonces lo primero que debemos hacer antes de entrar como tal a la lectura es una pequeña plática entrevista con nuestra hija o hijo. También puedes hacer memoria de la manera en que lee, es decir las condiciones que lo rodean, en qué momento se da, etc.

Aquí encontraremos mucha información para cambiar el ambiente particular del niño. Es necesario que el significado se vaya modificando poco a poco, ahora a partir de la nueva experiencia agradable.

Ejemplos: Cuando empezó a aprender su maestra lo evidenciaba frente a los otros y se burlaban de él. Cada vez que va a leer o hacer tarea, justo es después de estar jugando con sus amigos en la calle, por lo que con normalidad interrumpe esa actividad porque tú se lo pides y va a hacer la tarea. Cuando se está portando mal o descansando suelo decirle que mejor se ponga a leer algo, es decir, lo utilizo como un castigo. El ambiente normalmente cuenta con mucho ruido y distractores como televisión. Sus otros hermanos ven la televisión o juegan mientras  él o ella lee. El cuarto en el que le pido que lea tiene muy poca luz o normalmente utiliza su cama para leer, es decir, hay mas condiciones para dormir que para leer. Solamente lee libros científicos o escolares.

Todos los aspectos anteriores se tratan de aspectos que parecieran ser pequeños pero que en conjunto pueden provocar que el niño tenga un rechazo hacia la lectura. Entonces una vez que vayas descubriendo cada aspecto, pregúntale qué siente o piensa cuando esto sucede o sucedió. Poco a poco puedes introduciendo esta idea, de que la lectura no es la desagradable sino que se trata del ambiente, que lo ha llevado a creer todo eso.

2. Busca textos materiales mas digeribles y cortos.

No podemos conquistar el monte más grande sin haber pasado por otros más pequeños. Hemos adquirido algunas habilidades antes y derivado de ello, hemos aprendido de nosotros en el proceso. Lo mismo es con la lectura. Los niños pueden experimentar desesperación si se les presenta únicamente textos científicos, con lenguaje técnico y puramente educativo. Si tu deseo es que aprenda leyendo, es válido, pero siempre hay alternativas.

Existen cuentos o libros que hablan sobre muchos temas pero que no los desarrollan teóricamente, sino que se unen más con la realidad, dándole oportunidad a los niños de analizar la situación más que repetir el contenido o memorizarlos. Memorizar no es sinónimo de aprendizaje, lo ideal es que pueda darle un significado, que pueda explicarlo con propias palabras. Entonces puedes utilizar material que creas puede agradarle, si le gustan los superhéroes tal vez puede ser un comic, o si le gustan los animales, algún libro con imágenes y texto o datos curiosos. Alimenta su curiosidad e imaginación.

Ve dándole espacios de descanso, pero que no los tome como un respiro, sino más bien  si vez que está cansado pedir que vaya por algo, o que te platique qué piensa, retoma un tema del texto y hablen de él, no es necesario que usen la información del texto. El punto es que su interés siga centrado pero que se dé un respiro. De preferencia te recomendamos que no se ponga a hacer otra actividad como videojuegos, porque al ser un gusto que ya adquirió, los comparará y evidentemente la lectura parecerá un castigo. También puedes ir empezando con sesiones de cinco minutos e ir aumentando un minuto o medio por día. Así no se sentirá pesado.

3. Realiza una actividad de análisis literario.

Una forma interesante de que los textos no queden solamente en el olvido o resulten algo poco significativo es desmenuzar todo lo que tienen por decir o todo lo que nos provocaron. Analizar la psicología de los personajes, los elementos que te permitieron sentir tal o cual emoción. El motivo por el cual creen que se escribió. Escuchar también a un otro que piensa distinto enriquece los textos. Pueden hacerlo entre ambos o crear algún grupo de niños y padres. Conocidos o que tal vez no conozcan tanto pero que se interesen en el espacio.

La lectura puede ofrecer muchos mundos y momentos inolvidables, es por eso que ayudar a que los niños adquieran gusto por ella, es un reto vale la pena y a su vez es importante que nos adentremos en este mundo con ellos, que demos el ejemplo e incluso puedan hacerlo en conjunto. Esperamos que este post sea de mucha ayuda.


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