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Divorcio: ¿Cómo afecta a los niños la separación de los padres?

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Cuando se una pareja con hijos toma la decisión de separarse, una de las mayores preocupaciones es “¡¿Cómo afectará a los niños?!”  Bueno, aquí te contamos un poco de cuales pueden ser los posibles efectos del divorcio en los hijos, siendo necesario aclarar que no todos los niños pasarán por estos procesos, los cuales pueden variar, aunque en general hablamos de un proceso de duelo. Debemos tomar en cuenta antecedentes familiares, habilidades con las que cuenta, edad, cómo se ha enfrentado anteriormente a los cambios, etc.

Confusión y negación del divorcio

Lo primero que toma importancia en el proceso y que tendrá un gran impacto, es la manera en que les comunicamos la decisión. En la mayoría de los casos no se les explica la situación a los hijos, puesto que resulta doloroso para los padres, y creen que no comprenderán o bien no saben cómo hacerlo. El no exponer claramente los cambios que vendrán, puede provocar que los niños expresen una gran confusión.

También pueden negarse a participar en los cambios, lo cual resulta normal, es parte del deseo a regresar a lo conocido, a la zona de confort, aunque tal vez para ellos tampoco es tan agradable, pero es lo que ya conocen, y por lo tanto, les brinda seguridad. Es posible que intenten crear escenarios que no resultan cómodos para los adultos como pedir que salgan todos juntos, que se tomen de la mano como pareja, etc. Esta respuesta se relaciona con no platicar de manera clara, pero sobre todo se recomienda explicar el porqué no es posible.

Enojo con los padres

La ira es una reacción recurrente. Su principal función es evidenciar que no se está de acuerdo con lo que está sucediendo, esto pudiera, como ya se mencionó, no suceder. Habrá niños que comprenden la situación y le dan oportunidad a lo nuevo, descubriendo que se trata de una mejora para sus vidas.

Pero para aquellos niños que presentan la ira o enojo, podemos trabajar con los límites, brindándoles la oportunidad de que si bien no se puede cambiar la situación sí pueden expresar sus límites, recordándoles que éstos tienen como principal premisa no pasar sobre los derechos del otro ni que nadie pase sobre los suyos. Llegar a pequeños acuerdos.

Culpa de los hijos

Un sentimiento común en cualquier duelo. La manera más sencilla de romper con ella es hablando, quitando todas esas suposiciones que se han formado en torno al evento. Quitarle al hijo las responsabilidades que no le corresponden. Dejarle claro que, aunque él observara que todas las peleas que ustedes tienen como pareja, lleva como principal tema a su hijo, la separación no es su responsabilidad.

La manera en que educan depende de ustedes, la forma en que dialogan depende de ustedes, y en la medida en que no logran ponerse de acuerdo o son groseros con el otro no depende de él. Deben explicar a su hijo que esos eventos son solo una mínima parte de lo que está pasando.

Tristeza y/o aislamiento

Dale su tiempo, a veces esos pequeños espacios le permiten comprender un poco más los cambios. Puedes acercarte y preguntarle si requiere algo o si esta bien. Que sepa que estás al pendiente pero que respetas su manera de vivir el duelo. Debemos escuchar, la tristeza puede ser producto de extrañar algunos eventos o estar mezclado con el derrumbe de algunos ideales.

Averigüen qué de todo le provoca esta emoción. Propongan soluciones, tal vez no se volverá al pasado pero se puede construir algo igual de agradable.

Mala conducta ante el divorcio

Muchos niños no saben como expresar todo el mar de emociones que experimentan. Una salida común es la mala conducta, dependiendo de la edad, puede ser la búsqueda de compañías que tal vez no nos sean tan agradables. Buscan una salida para expresar el descontento o llamar la atención. Si los enseñamos a mostrar sus emociones de otras maneras, sobre todo si son escuchados y tomados en cuenta, esta conducta puede disminuir o no aparecer.

En los procesos de divorcio existe mucho estrés, cosas por hacer,  papeleo,acuerdo en tiempos y bienes, búsqueda de nuevos empleos, nuevo hogar, requerir de más dinero, por lo que tal vez ya no se estés tanto en casa. Todo esto lo resienten y pueden sentirse desplazados.

Intenta incluirlo en algunos procesos, no le des la responsabilidad total, pero si toma en cuenta sus opiniones. Que sepa que no todo terminó, sino que es el inicio de una nueva etapa que puede ser muy agradable.

Tranquilidad y empatía

Muchos niños son realmente observadores y empáticos. Cuando los adultos llevan este proceso de una manera responsable y amable con el otro, provoca que los niños se sientan con mayor confianza, aceptan los cambios sin tanta resistencia, logran crear un vínculo aun más fuerte con los padres, viven en un ambiente más agradable, que les brinde tranquilidad y total comodidad.

Los hará sentirse emocionados por las nuevas cosas que se presentan en su día a día y sobre todo pueden llegar a sentir empatía, felicidad, porque sus padres muestran un mayor bienestar en su cotidianidad.


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