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Beneficios de las onomatopeyas en el desarrollo del lenguaje

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¿Qué es una onomatopeya?

La onomatopeya es una palabra que proviene del latín tardío onomatopeya, aunque su origen se remonta a un vocablo griego. Se trata de la imitación o recreación del sonido de algo en el término que se utiliza para significarlo. También puede referirse a fenómenos visuales. Las onomatopeyas también son vocablos o expresiones que imitan el sonido que realizan los animales, y éstas son usadas por los niños pequeños de muchas y muy diversas culturas, aunque también son muy usuales en la literatura.

Las onomatopeyas son un recurso didáctico y lúdico importante para los niños

La realización e imitación de las onomatopeyas son una extraordinaria herramienta para estimular el lenguaje de los niños, porque se ejercitan los órganos fonoarticuladores a manera de juego.

Esta actividad a simple vista puede parecer insignificante, pero que en realidad para el niño es muy interesante e importante para su desarrollo del lenguaje desde temprana edad. Una de las estrategias pedagógicas que se utilizan para estimular el lenguaje y los procesos de pensamiento, son de hecho las onomatopeyas, ya que a partir de la ejecución de ellas se incentiva los procesos de percepción, atención y asociación entre otros; esta herramienta como un medio para favorecer la función simbólica, hace que los niños desarrollen avances significativos en cuanto a la discriminación auditiva, la asociación de imágenes y la imitación; favoreciendo la expresión, ya que con la identificación de sonidos, la representación mental, el enriquecimiento de su memoria auditiva, les beneficiara en sus vivencias del día a día.

Por ejemplo, alguien puede imitar el sonido de un león rugiente o el chillido de un ratón. Rugido, trueno, goteo, susurro, chillido, chillido, gorgoteo, estallido, crujido, crepitar, rechinar, croar, piar, murmurar, chirriar, salpicar, susurrar, retumbar, silbar, sorber, salpicar, golpear, chirriar, zumbar y estar empapado ejemplos de este tipo de onomatopeya.

Es plausible que la onomatopeya desempeñara un papel importante en el desarrollo de las lenguas. Después de todo, al usar palabras onomatopéyicas, es fácil referirse a cosas en la realidad. Los padres también aprovechan esto cuando hablan con niños muy pequeños. Hacen referencia a un automóvil como una bocina, porque ese es el sonido que produce una bocina, y nuestro amigo de cuatro patas no se llama perro, sino guau guau.
Los padres cuando enseñan a sus hijos a hablar a menudo usan onomatopeya antes de aprender las palabras reales. Un toot es un coche, un waf o woof es un perro, un maullido es un gato.

El desarrollo del lenguaje viene en cada niño de acuerdo con pasos más o menos fijos, estos se denominan “hitos”. Estos hitos se reflejan en diferentes culturas e idiomas. Por tanto, se cree en la literatura científica que existe un sistema de lenguaje innato presente en los niños, a través del cual los niños pueden aprender un idioma.

Es importante tener en cuenta que existen grandes diferencias entre los niños dentro del desarrollo normal del lenguaje. Algunos niños hablan alrededor de su primer cumpleaños, mientras que otros niños dicen sus primeras palabras alrededor de su segundo cumpleaños. Además, los niños pueden parecer que se quedan con retraso por un tiempo en el desarrollo del lenguaje y luego de repente hacen un ‘sprint’. Esto es muy normal. Siempre tienes que prestar atención a si las habilidades de su hijo no se están deteriorando, esta es una razón para contactar al médico nuevamente.

Beneficios según la edad

-Entre 1 y 3 años son excelentes para apoyar la adquisición del lenguaje.

-A los 3 y 4 años pueden utilizarse para desarrollar mayor fluidez en el habla y mejorar la articulación.

-También fomentan el desarrollo auditivo y la conciencia de los sonidos.

Ejemplos de onomatopeyas populares:

– Pow: que simboliza un golpe o un portazo.

– Ring: es un timbre, usado normalmente para decir que un teléfono está sonando. Decimos ‘ring-ring’, y cuando el sonido es muy molesto o persistente, lo extendemos con ‘Riiiiiiing’.

– Toc, toc: ¿te sabes algún chiste de ‘toc-toc’? Pues todos ellos usan esa misma onomatopeya, que significa que alguien está tocando a una puerta.

– Algunas onomatopeyas no necesitan ni siquiera tener vocales, como cuando queremos hacer silencio y decimos ‘shhh‘, o cuando queremos llamar a alguien y buscamos su atención diciéndole algo como ‘psss psss’.

– Achís (expresión de estornudo)

– Mmmm (expresión de sabroso)

– Ñam-ñam (expresión de comer)

– Uff (expresión de alivio)

– Yuuujuu (expresión de alegría desbordante)

– Puaj (expresión de asco)

 

Onomatopeyas de animales:

– Parpeo del pato (¡Cuaa, cuaa!)

– Aullido del lobo (¡Auú, auú!)

– Balido de la oveja (¡Beee, beeee!)

– Gruñido del cerdo (¡Oink, oink!)

– Maullido del gato (¡Miau!, miau!)

– Croar de la rana (¡Croac, croac!)

– Chirrido del grillo (¡Cri, cri! ¡Cri, cri!)

– Rebuzno del burro (¡Hiaa, hiaa!)

– Ajeo de la perdiz (¡Aj, aj!)

– Glugluteo del pavo (¡Glu, glu!)

– Relincho del caballo (¡Hiii, hiii!)

– Canto del pájaro (¡Pío, pío!)

– Graznido del ganso (¡On, on!)

– Cacareo de la gallina (¡Co, co, co!)

– Canto del gallo (¡Quiquiriquí!)

– Ladrido del perro (¡Guau, guau!)

– Mugido de la vaca (¡Muuu, muuu!)

– Ronroneo del gato (¡Rrrr, rrrr!)

– Zumbido de las abejas (¡Zzzzz, zzzzzz!)

– Ulular del búho (¡Uuuu, uuuuuu!)

– Arrullo de la paloma (¡Rrrrrrr, rrrrrrr!)

 

Cuento corto con onomatopeyas:

Estaba la rana muy cerca del agua, cuando contenta se puso a cantar: – croa, croa, croa…

Vino la garza y la hizo callar.

Estaba la garza muy cerca del agua, cuando contenta se puso a cantar: – gra, gra, gra…

-Vino la zorra y la hizo callar.

Estaba la zorra muy cerca del agua, cuando muy contenta se puso a cantar: – grauuu, grauuu, grauuu…

– Vino el osito y la hizo callar.

Estaba el osito muy cerca del agua, cuando contento se puso a cantar: -grrr, grrr, grrr…

– Vino el leopardo y lo hizo callar.

Estaba el leopardo muy cerca del agua, cuando contento se puso a cantar: – grooo, grooo, grooo…

– Vino el gorila y lo hizo callar.

Estaba el gorila muy cerca del agua, cuando se puso a cantar:

– uh, uh, uh…

Entonces ni el diablo lo hizo callar.

 

Toda la información que te damos en este artículo es orientativa ya que cada niño y cada familia son diferentes y únicas.

 

 

Carolina González Ramos

Edda Virtual Solutions

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