¿Qué te interesa?

¿Qué es la amistad para los niños y cómo desarrollarla?

Español

La amistad no es únicamente un valor que deseemos que nuestros hijos desarrollen, también significa una forma de estar en el mundo, de relacionarse. El significado que los niños le dan desde pequeños a la amistad repercutirá en la forma que interactuarán con otras personas. Aquí te explicamos qué significado tiene la amistad para los niños, así como algunas acciones que pueden ayudar a desarrollarla.

¿Qué significado tiene la amistad para los niños?

Los significados pueden ser muy variados entre los pequeños, pero sobre todo lo relacionan con aquel que los acompañará en el descubrimiento. La amistad es búsqueda de respuestas, aventuras, un aliado en el camino. Sin embargo, también significa aprendizaje, esfuerzo y trabajo en equipo; es una co-construcción.

Estas relaciones afectivas se relacionan a su vez con otro tipo de valores, dichas interacciones son el escenario perfecto para aplicar todo lo que han aprendido. Estas primeras experiencias, aunado a lo que los adultos les estamos enseñando, irán formando un perfil de lo que desean en una amistad, lo que darán y el tipo de personas con las que se sentirán cómodos o con las que buscarán establecer un vínculo.

También es importante mencionar, que las amistades en la niñez permiten el desarrollo de habilidades, entre lo que encontramos, la resolución de problemas. Son los primeros enfrentamientos ante dificultades que deben resolver por sí solos, hablamos de descontentos, reconocimiento de sus propios errores, etc. La amistad a esta edad puede no ser la zona de confort para muchos niños, pues se enfrentarán a sus primeras veces, a situaciones de incomodidad o de esfuerzo. Podríamos decir que a gran escala el significado de la amistad para los niños es el descubrimiento, reto y aprendizaje.

¿Cómo desarrollar la amistad en los niños?

1. Relacionen la amistad con otros valores:

La amistad, como ya se mencionó, está acompañada por otro tipo de valores, por lo que lograr establecer esa relación con dichos valores, les permitirá a los niños el ir desarrollando un significado más claro sobre qué es la amistad. A su vez debemos definir de qué tratan todos esos valores, como por ejemplo: La amistad se relaciona con el respeto, el respeto es no reírme del otro cuando le pasa algo desagradable, no presionarlo para que haga las cosas de la manera que yo sé pues él puede hacerlo a su modo, etc.

2. Establezcan límites juntos.

Los límites siempre han sido difíciles de marcar, incluso para nosotros como adultos. Todo esto se debe a los temores imaginarios que se construyen a su alrededor. Pensamos que las personas pueden enojarse, mal interpretarlo, alejarse o que tal vez estamos exagerando.

La realidad es que los límites son necesarios y si les enseñamos a los niños a utilizarlos desde pequeños pueden romper con estos temores y crear relaciones mucho más “sanas”, pero sobre todo claras. Poner límites no es ordenar al otro lo que debe hacer, es mencionar a qué estamos dispuestos y a qué no.

3. Enséñale hablar de manera asertiva.

Este ámbito va aunado al anterior. La asertividad no es más que hablar de la manera más clara sobre lo que pensamos, sin necesidad de ofender al otro, pero dejando clara nuestra posición. Comunicarnos es difícil, imagina que entre lo que dices y te entienden hay todo un mundo de significados, aprendizajes, interpretaciones, y por eso es bueno intentar ser lo más claro posible. La amabilidad no está peleada con la lucha de derechos, la protesta o la opinión.

Existen ciertas estructuras de la oración que pueden ayudar a desarrollar una mejor comunicación, lo cual incluye que no tenga deducciones, es decir solo es válido lo que es “objetivo”, no lo que interpretas. En este sentido, puedes orientar a tu niño sobre como hablar objetivamente, agregando lo que le molesta, sus emociones, explicando el  porqué, y enseñando que se tiene que tener un poco de empatía hacia lo que el otro opina, dando cabida a opiniones y a una construcción de soluciones. Aprendan juntos.

 

4. Listado de qué harían por el otro y qué esperan.

La amistad, aunque digamos que es desinteresada, al final de cuentas es un ir y venir de cosas que esperamos de las otras personas. Es esperar del otro amor, cariño, tiempo, etc. y  creamos expectativas, que pueden o no darse, pero es importante visualizar cuáles son, y una vez que las identifiques puedas analizar qué tan funcionales son,  para platicarlas con tu niño.

Por ejemplo, amistad es nunca criticar, eso está bien, pero hasta qué punto, si esto me afecta realmente, o el mencionar que no estamos de acuerdo con algo ¿es ser mal amigo? o se trata de un acto de amor propio, etc.

Te recomendamos analizar con los niños que esperan, el porqué y la importancia que le dan, siendo necesario reconocer los pros y los contras. Con ello, se les abrirá un espacio de reflexión valioso, retomando la amistad no solo como un vínculo, sino como un compromiso consigo mismo y con las otras personas. Aunque parezca mucho para los niños pequeños no lo es, lo ideal es que a su nivel y experiencia comiencen a tener este tipo de espacios y actividades, así será más sencillo que lo hagan ante momentos más significativos, y a su vez abres un vínculo de confianza, para que puedan acudir a tí si lo necesitan.


¿Te gustó el artículo? ¡Regálanos un like o compártelo a tus conocidos!

Compartir en WhatsApp

También te puede interesar: